viernes, 12 de octubre de 2012

PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2012: EL ESCRITOR CHINO MO YAN, "POR SU VISIÓN MÁGICA Y REALISTA DE CHINA"

















En la obra del nuevo Premio Nobel se aprecia una clara inspiración de la literatura norteamericana, al estilo de William Faulkner, pero también de la latinoamericana, especialmente de Gabriel García Márquez. Foto: EFE


El escritor recibirá el galardón por su retrato de la convulsa historia de su país, en una descripción en que confluyen las tradiciones y ritos del mundo rural y en un lenguaje que mezcla ironía y sensibilidad, según la explicación de la Academia, que recomienda “Las baladas del ajo” entre su producción literaria.

EFE

El escritor chino Mo Yan, de 57 años, es el ganador del Premio Nobel de Literatura 2012, anunció hoy la Academia Sueca, que le ha concedido el galardón por su visión mágica y realista de China.

Mo Yan “muestra con cuentos populares de un realismo alucinatorio, la historia actual y contemporánea”, subrayó el portavoz del Comité Nobel al anunciar la concesión del premio.

Entre sus libros más conocidos está “Sorgo Rojo”, la novela cuya adaptación al cine dio al director de cine Zhang Yimou el Oso de Oro de la Berlinale en 1988, uno de los hitos de la historia de ese festival de cine.
El Nobel de Literatura 2012, dotado con ocho millones de coronas suecas (aproximadamente 1,2 millones de dólares), un 20 por ciento menos que el año pasado, sigue en la nómina del prestigioso galardón al poeta sueco Tomas Tranströmer, en 2011, y al peruano Mario Vargas Llosa, en 2010.
La semana de los Nobel arrancó el lunes con la concesión del de Medicina al británico John B. Gurdon y al japonés Shinya Yamanaka, y prosiguió el martes con el anuncio del de Física al francés Serge Haroche y el estadounidense David Wineland.

La ronda de los Nobel del ámbito científico se cerró ayer con el correspondiente a Química, para los estadounidenses Robert Lefkowitz y Brian Kobilka.

Tras revelarse hoy el de Literatura, la expectación se desplaza al de la Paz, que se dará a conocer mañana, mientras que el lunes se conocerá el de Economía.

La entrega de los Nobel se realizará, de acuerdo a la tradición, en dos ceremonias paralelas, en Oslo para el de la Paz y en Estocolmo los restantes, el 10 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Alfred Nobel.


Mirada
El profesor Eugenio Suárez Galván, conocedor de la obra del nuevo Premio Nobel, aprecia en sus trabajos una clara inspiración de la literatura norteamericana, al estilo de William Faulkner, pero también de la latinoamericana, especialmente de Gabriel García Márquez.

Suárez Galván, profesor de Literatura Comparada en la Universidad de Nueva York en Madrid, aseguró que en la obra del escritor chino se ve un realismo mágico, una visión mágica de la realidad.

“Escribe con una furia tremenda”, aseguró el escritor, para quien el Nobel “es un reconocimiento necesario, porque se habla de China como futuro imperio y de una cultura milenaria aunque en la misma subsisten muchas diferencias entre clases y, sobre todo, la falta de libertad”.

“Que le den el Nobel a un disidente que ha sufrido esa falta de libertad me parece extraordinario”, subraya el profesor, quien asegura que Mo Yan “de una manera sutil pero explícita y directa, a veces a por medio de apologías de animales, critica la dictadura, la falta de libertad y el trato de las mujeres en la cultura china, todo ello con humor e ironía”.

Galván recordó que el premiado fue censurado por su obra “Grandes pechos y amplias caderas”, un libro “nada erótico” sino relativo al papel maternal, y ha considerado “curioso” que China le haya seguido dejando escribir cuando en su obra “hay un ataque claro al régimen chino”.

China recibió con júbilo el Nobel de Literatura de Mo Yan, mientras el anterior condecorado por la Academia sueca, el activista Liu Xiaobo, cumple en diciembre su tercer año de condena en prisión.

Mo se convirtió en el primer chino en recibir el galardón sin estar en la cárcel ni el exilio, un título que ha suscitado el debate de hasta qué punto es un “escritor del régimen”.
“Él es parte del sistema”, aseguró el activista Ai Weiwei, quien en cambio admitió después no haber leído nada del recién premiado.
Ai denuncia “la insensibilidad” de la Academia a la hora de conceder el premio a Mo, mientras Liu Xiaobo (Nobel de la Paz 2010) permanece todavía encarcelado y su mujer, Liu Xia, sometida a un régimen de arresto domiciliario sin que se conozcan cargos contra ella.

En la misma línea, la organización Chinese Human Rights Defenders aprovechó el anuncio del galardón para pedir la liberación de la pareja, dos de las caras más visibles del cuestionable estado de los derechos humanos en la potencia asiática.

En contraste con la virulenta reacción de Pekín hace dos años, cuando llegó a calificar de “blasfemia” el Nobel a Liu, algunos medios oficiales como el “Global Times” o la cadena de televisión pública CCTV dieron hoy una calurosa bienvenida al de Mo.

Ambos le calificaron como el “primer y único Nobel de Literatura chino”, lo que supuso un velado ataque hacia Gao Xingjiang, el escritor nacido en China pero nacionalizado francés y premiado con ese galardón en el año 2000, quien es repudiado por Pekín por sus ataques sin ambages al sistema comunista.

Aunque Mo no se ha opuesto de forma explícita al régimen, tampoco se ha declarado afín a él, y en su narrativa subyacen audaces críticas contra algunos de los episodios más dramáticos de la historia china del último siglo.

La predilección del régimen hacia Mo Yan, cuyo nombre es en realidad un seudónimo que significa “No hables” o “Silencio” debido a sus años de mutismo durante la Revolución Cultural, tiene para algunos escritores y activistas, entre ellos Ai Weiwei, una explicación.

Sugieren que China elige a artistas menos incómodos para el régimen como estandartes de las virtudes nacionales: “Hay que entender que el país se encuentra en una difícil posición, ya que está intentando crear una identidad para mostrársela al mundo”, cuenta Ai. Y añade con cinismo: “Para ello, necesitan representantes”.


Las dos caras


Camino
A pesar de ser un autor no demasiado conocido en el extranjero, su nombre figuraba entre los favoritos en las quinielas previas, por detrás del japonés Haruki Murakami y de varios autores anglosajones como Joyce Carol Oates o Alice Munro.

Nacido en 1955, Mo Yan creció en la provincia de Shandong, en el noreste de China, en el seno de una familia campesina. Durante la revolución cultural, dejó la escuela a los 12 años para trabajar en la agricultura y luego en una fábrica, hasta que en 1976 se enroló en el Ejército Popular. Fue en esa época cuando empezó a estudiar literatura y a escribir -su primer relato apareció publicado en una revista en 1981-, enlazando su creación con sus experiencias de juventud y el ambiente provincial en el que creció, como en uno de sus primeros éxitos, “Hong gaoliang jiazu” (Sorgo rojo), de 1987.

Esa obra, que consta de cinco relatos ambientados en Gaomi durante varios turbulentos decenios del siglo XX, le dio proyección internacional gracias al éxito de la adaptación cinematográfica, dirigida por su compatriota Zhang Yimou.

Otras obras suyas como la novela “Tiantang suantai zhi ge” (Las baladas del ajo), de 1988, y la satírica “Jiuguo” (La república del vino), de 1992, han sido consideradas subversivas por su crítica de la sociedad china contemporánea.

A raíz de su novela “Fengru feitun” (“Pechos grandes y caderas amplias”), de 1995, que causó polémica en China, el Ejército le forzó a escribir una autocrítica y Mo tuvo que retirar su obra de la circulación.

Su última creación hasta el momento es “Wa” (Rana), de 2010, en la que aborda las consecuencias de la política de hijo único impuesta en su país.

“Ganar no es nada”

Mo Yan expresó a la prensa su alegría por el galardón, aunque aseguró que “ganar no representa nada” y que seguirá “centrado en la creación de nuevas obras”. 

“Continuaré trabajando duro, gracias a todos”, señaló un elusivo Mo, que en las horas posteriores ha intentado aislarse de la prensa y los admiradores. Sobre la importancia del premio para la literatura de su país, aseguró que “China tiene muchos autores excelentes, cuyos destacados trabajos podrán también ser reconocidos en el mundo”.
/// EL DATO

FUENTE: publicado en EL LITORAL, 
Santa Fe,  Edición del Jueves 11 de octubre de 2012