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jueves, 14 de agosto de 2014

Haketía: dialecto del norte de Marruecos, Ceuta y Melilla, del idioma judeoespañol, de los judíos sefaradíes...

  1. Haketía
    Definiciones en la Web
    1. Haquetía es el particular dialecto del norte de Marruecos, incluidas las ciudades de Ceuta y Melilla, del idioma judeoespañol que hablan los judíos sefardíes de la zona, a veces conocida como Djudeo Spañol o Ladino Occidental. ...
      http://es.wikipedia.org/wiki/Haketia
Haquetía (en hebreo: חכיתייה , en árabe: حاكيتيا) es el particular dialecto del norte de Marruecos, incluidas las ciudades de Ceuta y Melilla, del idioma judeoespañol que hablan los judíos sefardíes de la zona, a veces conocida como Djudeo Spañol o Ladino Occidental. Las denominaciones y ortografías son vacilantes: haketía, haketilla, haquitía, jakitía, jaquetilla, haketiya, hakitiya. Su etimología es discutida: se ha pensado que deriva de haquito, apócope de Ishaquito, diminutivo de Ishac (Isaac), nombre muy usado entre los judíos de España. Sería, pues, el idioma de los haquitos, como se denominaba habitualmente a los miembros de la comunidad judía en Sefarad; pero no existen indicios que corroboren tal hipótesis. Por el contrario, existe otra interpretación más plausible que consiste en una raíz árabe y una terminación castellana derivada del verbo haka, حكى, que significa "decir, hablar, narrar",1 siendo esta opción más probable por lo directa de la misma.


Origen

Este dialecto posee un triple fundamento: el castizo (castellano antiguo del siglo XV), los hebraísmos y los arabismos utilizados en España y Portugal. Hay referencias de que elcastellano hablado por los judíos antes de la expulsión en España era diferente al que hablaban los cristianos. Los expulsados de la Península Ibérica en 1492 se fueron asentando, radicando y formando comunidades en diferentes lugares del norte de Marruecos:
 Casablanca, Tánger, Tetuán, Xauen, Arcila, Alcazarquivir, Larache, Ceuta y Melilla, y fueron añadiendo arabismos a la base hispanohebraica de ese dialecto, más los arabismos que ya se habían incorporado en España.

Pero previamente a la expulsión de los judíos de España ya había en Marruecos una población judía: los toshavim (residentes), cuya lengua era árabe o bereber, dependiendo de las regiones en que habitaban, y por supuesto el hebreo utilizado en las ceremonias religiosas. 
Con la llegada de los expulsados: los morashim, la población se fusionó y creció considerablemente, gracias a los aportes que ellos hicieron, en cuanto a sus conocimientos intelectuales, religiosos (especialmente en estudios talmúdicos, sus cuentos, refranes, romances, sus tradiciones culinarias, su literatura específica, sus tradiciones sefaradíes y su bagaje lingüístico, desconocido hasta ese momento por los toshabim. Los judíos del norte de Marruecos utilizaban la haquetía, la lengua a la que se aferraron y usaban para comunicarse con sus familiares, con sus amigos y vecinos, así como en sus relaciones comerciales con otros judíos. En cambio emplearon el árabe o bereber para entenderse con los moros (expresión aún utilizada en la actualidad para identificar a los musulmanes), quienes eran los habitantes originales de la región y que representaban la mayoría de la población, y con los judíos no sefardíes.

La utilización de varios idiomas a la perfección: el español, el hebreo, el árabe, el bereber y su haquetía, facilitó el establecimiento de un vínculo estrecho de los expulsados con el resto de los miembros de la sociedad a la que arribaron.

Entonación

Se dice que la haquetía tiene una entonación musical que algunos denominan “música del habla”, que la distingue por sobre cualquier otra lengua o forma de expresión oral. En ocasiones, para las actividades comerciales predomina el tono árabe y en otras, el tono rabínico que se utiliza en estudios talmúdicos y en la comunicación entre judíos. En este sentido, la haquetía tiene un ritmo que se marca por las subidas y bajadas de voz y también por la velocidad de las frases, que tiene relación directa con el alargamiento de las sílabas de cada una de las palabras empleadas. De esta forma también se observa una tendencia a curvas ascendentes en la entonación de la persona que la habla y, a veces, estos cambios se los relaciona con el modo interrogativo que tiende a expresarse, y con el sentido de lo que está diciendo.

Influencias modernas

La haquetía tiene la particularidad de que sus expresiones siempre se relacionan con imágenes de la vida cotidiana, la emoción y también la vehemencia. Por este motivo es que se observa continuamente el uso de bendiciones para expresar el afecto, amor, amistad, dirigidas a todas las personas muy queridas, pero también es frecuente el uso de una variedad de maldiciones (baldiciones), a veces humorísticas y otras no tanto.

A partir de fines del siglo XVIII, comenzó muy lentamente la emigración hacia América Latina. En ocasión de la guerra entre Marruecos y España en 1860, se produce la primera gran ola emigratoria que prosiguió con regularidad hasta 1914, víspera de la Primera Guerra Mundial. Se reanudó en 1918 hasta 1939 y luego en 1956 por la inestabilidad causada por las luchas por la independencia de Marruecos. 

Hubo un fenómeno importante a partir del año 1860 y es que se produjo una mayor hispanización de la haquetía, a tal punto que se perdió el sentido de hablar en un idioma diferente. En 1862, con la creación de la primera Alianza Israelita en Tetuán, que más tarde se instaló en casi todas las ciudades de Marruecos, y posteriormente en el siglo XX con la ocupación de Francia, se genera otro fenómeno similar en algunas ciudades, especialmente en Tánger y es que se comienza a dejar de usar la haquetía en las conversaciones sociales, comerciales y hasta en las familiares, para tomar el francés como idioma. Este proceso fue paulatino, a tal punto que poco a poco se fue abandonando la haquetía. Algunos comenzaron a considerarla como una forma de expresión de los iletrados, de los incultos, de los atrasados, como una lengua vulgar, lo que produjo fuertes barreras sociales entre los que sí la hablaban y los que negaban conocerla, aún sabiendo que es parte de su cultura, de su pasado.

¿Lengua en peligro?

Aunque algunos sostienen que hoy en día está en peligro de extinción, en las últimas décadas se evidencia en algunos países el estudio, uso y preservación de la haquetía deseando un “retorno” a este idioma como símbolo representativo de identidad. La haquetía fue esencialmente una lengua oral, lo que significa que hasta hace poco tiempo no había dejado documentación escrita. En la actualidad testimonian su interés por este dialecto muchos investigadores y filólogos. Para mencionar algunos: José Benoliel, que fue el precursor de este tipo de estudios y quien escribió el primer diccionario de haquetía, publicado en 1977 (50 años después de su fallecimiento), Manuel Alvar, Jacob Hassan, Larrea Palacín, Josef Martínez Ruiz, Haïm Vidal Séphiha, Alegría Bendayan de Bendelac, Ana Benarroch, Isaac Benharroch y Yaakov Bentolila.

Algunos ejemplos del vocabulario

  • A lema'an Hashem Bbaruj Hu - ¡Por el amor de Dios!
  • 'Ada - Tradición, costumbre.
  • Adafina - Guiso judeomarroquí de carne, usualmente de vaca.
  • Adolo - A dónde.
  • Hadrear - Hablar, charlar.
  • Ain hara - Mal de ojo.
  • Aiwa - ¿Qué tal? ¿qué pasa? ¿entonces qué?
  • Hshuma o Eh-shuma - Vergüenza.
  • Alboronía o almoronía - Plato judeomarroquí hecho con berenjenas, cebollas y pollo.
  • Arián - Desnudo, pobre.
  • Así mos kedemos - Que siempre estemos bien como ahora.
  • Así kedes tu - Dios te cuide.
  • Äyana - Bicho de la familia de los saltamontes. Persona inquieta.
  • Azno - Burro. Tonto.
  • Awed - Otra vez.
  • Berajá se te haga - Que te aproveche. En el caso de comer, buen provecho.
  • Baadá - Primeramente.
  • Bienmesabe - Plato Montado, Pastel de merengue. Torta esponjosa dulce.
  • Boril - del esp. buril, pincho. Fastidio, fastidioso.
  • Caído de mazal, demudado del mazal, enfollinado del mazal, kefreado del mazal - Todos significan "mala suerte".
  • Qash'ear o qash'ar - Ver, mirar. Entender.
  • Castilla - España.
  • Chalao - Loco.
  • Charmila - Salsa escabeche.
  • Cocho - Guisado, cocho, cocinado.
  • Darbeado - Loco.
  • De las castas se traen las reinas - De tal palo, tal astilla.
  • Dembaĵo - Espíritu maligno.
  • Dichoso, desdichado - Con suerte, sin suerte.
  • Dulce lo vivas - Agradecimiento a quien te ofrece algo dulce. No es igual "Dulce lo vivas" que "Vivan los dulces"
  • Echar - Dormir.
  • El Dio te 'hadee de malos caminos - "Que Dios te proteja".
  • (El) Semitbaráj - Dios.
  • Endiamantado - Muy bueno.
  • Ensalada Cocha - Ensalada típica de pimientos asados rojos o verdes en salsa de tomate.
  • Entortarse - Cambiar de estado de ánimo para mal.
  • Esso no hamlea a nadie - A este no le gusta nadie.
  • Estar em Alef Bet - Estoy empezando.
  • Fetnear - Darse cuenta.
  • Ferazmal - Fuera del mal, dícese a alguien apreciado.
  • Fijjuelas - Hojuelas. Galletas típicas.
  • Guezerá - Calamidad.
  • Guezerá negra - Tragedia, una calamidad muy grande.
  • Gial - Guapo.
  • Golor - Olor.
  • Guo por ti se haga! - ¡Maldito!
  • Hacer kabod - Honrar.
  • Hamaka - Loco.
  • Jarduar, arrevolver - Mezclar, revolver, confundir.
  • Hazimazal - Sin suerte.
  • Hechos güenos se te hagan - Te pase todo lo bueno. Agradecimento al que te hace un favor
  • Qadear - Acabar. Terminar.
  • 'Halampear - Robar.
  • Qalek que... - Te dice que...
  • 'Hal-luf - Cerdo, en el sentido de gordo.
  • Janona - Narizota.
  • 'Hamor, - Burro, inútil.
  • Jará - Mierda.
  • 'Harbe - Trasto, objeto. Perol.
  • Jarrear - Heces, defecar (palabra tabú), hacer mierda.
  • Jammear - Pensar.
  • Halkeado - Muy cansado.
  • 'HoZmin - un excremento
  • Kefseada - Nada buena, aburrida (una fiesta), rota.
  • Kefsear - Dañar, malo.
  • Laister - Dios proteja.
  • Maklear - Comer.
  • Magrear - Acariciar con erotismo.
  • Refua - Curarse de una enfermedad
  • Manzía - Lástima.
  • Matenat Yadó - "Con lo que puedas colaborar".
  • Matté - Pene, palo, garrote.
  • Me telfei el camino - Me equivoqué de camino.
  • Me'ará - Cementerio.
  • Meherra - Avaro.
  • Mejorado para los tuyos - Buen deseo en una Simjá.
  • Mejorado ciento viente años - Que vivas hasta los ciento veinte años (como el Moshé Rabenu).
  • Meldar - Rezar, estudiar.
  • Mel-ok - Gafe, desgraciado, sin suerte.
  • Meollo - Cabeza, cerebro.
  • Meshear - Caminar, hacer caminar.
  • Mesheando en tiempo - Perdiendo el tiempo.
  • Meskin(a) - Pobre. !Pobrecito!
  • Me vaya capara por ti - Daría mi vida por ti
  • No (es) 'Hobá - No hace falta.
  • Nayamal - No haya mal.
  • No me da el meollo - No me da la cabeza (el cerebro).
  • ¡No sepamos del mal! - "¡Que estemos protegidos contra el mal!"
  • Onde se arremató el sol - Donde se pone el sol, en el fin del horizonte (queriendo decir "lejos").
  • Oriza - Guiso típico sabático que contiene trigo, carne, cabezas de ajos y papas o patatas.
  • Paitan - Cantor de cantos litúrgicos.
  • Paitnear - Cantar piyutim.
  • Pescado cocho - Pescado guisado a la manera marroquí.
  • Preto mazal - Mala suerte. Suerte negra.
  • Quebrar o cortar el taanit - Romper el ayuno.
  • Rabi Shimón! - Exclamación invocando el nombre del Santo Rabbi Shim'on!".
  • Ra'Hlear - Mudarse, irse.
  • Refuá shelemá - Que te cures.
  • Sajén(á) - Vecino. Gentil.
  • Safón, safonear - Pedo, peerse (tabú).
  • Se te kefsee el mazal - Tengas mala suerte.
  • Selkear - Transigir.
  • Shaäta - Lluvia muy fuerte.
  • Shaqor, Shaqorá - Persona prepotente.
  • Sharfo - Anciano.
  • Shel-lear - Beber, ponerse ciego.
  • Shenfearse - Sentir un miedo supersticioso ante algo lúgubre.
  • Shufear - Mirar.
  • Sote(a)(illo)(illa) - Tonto(a).
  • ¡Su boca en la 'Hojjera! - Que lo que diga vaya al wáter
  • Sua - Culo.
  • Tarnón - Tonto.
  • Tarsha - Bofetada.
  • Tre'ha - Paliza.
  • Trocado - Cambiado (término despectivo).
  • Xaxo - Vagina (tabú).
  • Beemet - Verdad.
  • Vive onde se arremató el sol - Vive muy lejos.
  • Ya que estás ai, kadmei y merkí - Ya que estás ahí, ayúdate.
  • Walu - Cero, nada.
  • Za'ama - Como si...
  • Zamel - Homosexual.
  • Zorear - Rezar en la tumba de un Zadik.

Véase también

Referencias

  1. Volver arriba Haketía: El Djudeo-Espagnol de la Afrika del Nord. Discurso de Yaakov Bentolila
http://es.wikipedia.org/wiki/Haquet%C3%ADa

sábado, 10 de agosto de 2013

GENEALOGIA: Apellidos judíos, ¿de qué raíces emergen?

 

Los nombres

¿Por qué me llamo Marcelo? Porque llevo el nombre de mi bisabuelo que murió antes de nacer yo. Los judíos asquenazíes ponen a sus hijos los nombres de los ascendientes fallecidos. Eso tiene que ver con la creencia en la reencarnaciones de las almas y con el honor y recuerdo del muerto. Si pudiera seguir mi árbol genealógico encontraría tatarabuelos llamados Marcelo cada tres generaciones.
 
Los judíos sefardíes ponen a sus hijos el nombre de los abuelos, que generalmente están vivos. Así en un árbol genealógico sefardí van a encontrar el mismo nombre una generación por medio. Si leen la historia de España uno no sabe a veces quién se murió y quién sigue vivo: ¿será el abuelo o el nieto? Otras veces encuentran al hijo con el mismo nombre que el padre pero es una costumbre cristiana que se encuentra entre los judíos sefardíes después que dejaron España, a partir de la Inquisición.
 
Las «listas de apellidos» del Imperio austro-húngaro en general usaron palabras en alemán muy parecidas al idish (N. del E.: En 1788 se ordenó a los judíos de Galitzia y Austria a tomar apellido).

Significado de los apellidos

Hay decenas de miles de apellidos judíos utilizando la combinación de colores, de elementos de la naturaleza, de oficios, de ciudades y de características físicas. Un pequeño ejercicio es preguntarnos cuántos apellidos judíos podemos reconocer con la raíz de las siguientes palabras:
 
Colores: Roit, Roth (rojo); Grun, Grien (verde); Wais, Weis (blanco); Schwartz, Swarty (negro); Gelb, Gel (amarillo).
 
Panoramas: Berg (montaña); Tal, Thal (valle); Wasser (agua); Feld (campo); Stein (piedra); Stern (estrella).
 
Metales , piedras preciosas: Gold (oro), Silver (plata), Kupfer (cobre), Eisen (hierro), Diamant (diamante), Rubin (rubí), Perl (perla), Glass (vidrio), Wein (vino).
 
Vegetación: Baum, Boim (árbol); Blat (hoja); Blum (flor); Rose (rosa); Holz (madera).
 
Características físicas: Shein, Shen (guapo); Lang (alto); Gross, Grois (grande), Klein (pequeño).
 
Oficios: Beker (panadero); Schneider (sastre); Schreiber (escribiente); Singer (cantor).
 
Las palabras se utilizaron en forma simple, combinadas y con el agregado de sílabas como son: hijo, "man": hombre, "er", que designa lugar, y se agrega preferentemente después al final del nombre de la ciudad. En muchos países hicieron terminar los apellidos el uso del idioma del país como el sufijo «ski» o «sky», «ska» para el caso de mujer, «as», «iak», «shvili», «wicz» o «vich». Entonces, con la misma raíz, tenemos por ejemplo Gold, que deriva en Goldman, Goldrossen, Goldanski, Goldanska, Goldas, Goldiak, Goldwicz, etc. La terminación indica que idioma se hablaba en el país de donde es el apellido.

Apellidos españoles

Entre los apellidos de judíos españoles es fácil reconocer oficios, designados en árabe o en hebreo, como: Amzalag (joyero); Saban (jabonero); Nagar (carpintero); Haddad (herrero); Hakim (médico).
  
Profesiones relacionadas con la sinagoga: Como Hazan o Jazán (cantor); Melamed (maestro); Dayan (juez).
 
Títulos u honores: Como Navon (sabio); Moreno (maestro nuestro) y Gabay (oficial).
 
El popular apellido Peres, muchas veces escrito Pérez, con la terminación idiomática española. Pero no es apellido de origen español sino la palabra hebrea que designa los capítulos en que la Torá (los cinco libros de Moisés) se divide para su lectura semanal, a efectos de completar en todo el año su lectura completa.
 
Muchos apellidos españoles adquirieron pronunciación asquenazi en Polonia, como por ejemplo Castelanksi (castellano), Luski (que viene de Huesca). O tomaron como apellido Spanier (español), Fremder (extraño) o Auslander (extranjero). En Italia la Inquisición se instauró después que en España, de ahí que hubo también judíos italianos que emigraron a Polonia. Aparece el apellido Italiener y Welsch o Bloch, porque Italia es llamada Wloche en alemán.

Apellidos derivados de la Biblia

Una buena cantidad de apellidos judíos deriva de nombres bíblicos o de ciudades europeas del Asia Menor. Esto muchas veces les hace llevar consigo las huellas del lugar en que se originó.
 
Tomemos como ejemplo de «raíz de apellido»
el nombre de Abraham. Hijo de Abraham se dice distinto en cada idioma.
• Abramson, Abraams, Abramchik en alemán u holandés.
• Abramov o Abramoff en ruso.
• Abramovici, Abramescu en rumano.
• Abramski, Abramovski en lenguas eslavas.
• Abramino en español.
• Abramelo en italiano.
• Abramian en armenio.
• Abrami, Ben Abram en hebreo.
• Bar Abram en arameo.
• Abramzadek o Abrampur en persa.
• Abramshvili en georgiano.
• Barhum o Barhuni en árabe.
 
Los judíos de países árabes también usaron el prefijo "ibn". Los cristianos también han tomado sus apellidos con agregados que significan «hijo de». Los españoles usan el sufijo «ez», los suecos el sufijo «sen» y los escoceses ponen «Mac» al principio del apellido.
 
 Los apellidos judíos no tomaron la terminación sueca ni el prefijo escocés. Se puede constatar esas variaciones mirando en la guía telefónica cuántos apellidos hay derivados de Abraham, Isaac y Jacob.
 
Hay también apellidos judíos que siguen el nombre de mujeres pero es menos común. A veces esto sucedía porque las mujeres eran viudas o por alguna razón eran figuras dominantes en la familia. Goldin viene de Golda. Hanin de Hana. Perl o Perles de Rivka (Rebeca). Un dato curioso lo presenta el apellido Ginich. La hija del Gaón de Vilna se llamaba Gine y se casó con un rabino venido de España. Sus hijos y nietos eran conocidos como los descendientes de Gine y tomaron el apellido Ginich.
 
También hay apellidos derivados de iniciales hebreas, como Katz o Kac, que en polaco se pronuncia Katz. Son dos letras en hebreo, K y Z, iniciales de las palabras Kohen Zedek, que significa «sacerdote justo».
 

Apellidos adquiridos al viajar

 
En apellidos que derivan de ciudades el origen es claro: Romano, Toledano, Minski, Kracoviac. Otras veces el apellido muestra el camino que los judíos tomaron en la diáspora. Por ejemplo, encontramos en Polonia apellidos como Pedro que es un nombre español. ¿Qué indica? Fueron judíos que escaparon de la Inquisición española en el siglo XV. En su origen, posiblemente, eran sefardíes pero se mezclaron y adaptaron al medio asquenazi. Muchas abuelas polacas se llaman Sprintze. ¿De dónde viene ese nombre? ¿Qué significa? Piensen que en hebreo no se escriben las vocales, así que es un nombre que se escribe en letras hebreas Sprinz, que en polaco se lee Sprintze, pero como lo leeríamos si le pusiéramos vocales, en español, sería Esperanza, que escrito en hebreo y leído en polaco resulta Sprintze.
 

Cambios de apellidos

Hay tantas historias en los cambios de apellidos... Durante las conversiones forzosas en España y Portugal muchos judíos se convirtieron adoptando nuevos apellidos que las parroquias elegían para «cristianos nuevos», como Salvador o Santa Cruz. Otros tomaron el apellido de sus padrinos cristianos. Mas tarde, al huir a Holanda, América o al Imperio turco volvieron a la religión judía sin perder su nuevo apellido. Así aparecieron apellidos como Díaz, Herrera, Rocas, Marías, Fernández, Silva, Gallero, Mendes, López o Pereira.
 
Otro cambio de apellidos lo causaron las guerras. La gente perdió o quiso perder sus documentos y se «consiguió» un pasaporte con apellido que no denunciara su origen, para cruzar a salvo una frontera o escapar del servicio militar. A fines del siglo pasado el zar de Rusia reclamaba 25 años de servicio militar obligatorio. ¿Cuántos inmigrantes huyeron de Rusia y Ucrania con pasaportes cambiados para evitar una vida dedicada al ejército del Zar?
 
Otra cuestión es que somos hijos de inmigrantes y muchos apellidos se desfiguraron al cambiar de país y de idioma. A veces los empleados de Aduanas o Migraciones, otras el mismo inmigrante que no sabía español lo escribía mal. Por eso muchos integrantes de la misma familia tienen apellidos similares en sonidos pero escritos con diferente grafía. Además, en Polonia, la mujer tenía un apellido diferente al varón, terminaba en «ska» en lugar de «ski» pues indicaba el género.
 
Y así la historia continua...
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y a Lolo Pivín]
Revista Raíces nos invita a cruzar un puente entre dos mundos.