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domingo, 18 de mayo de 2014

LITERATURA: OSCAR A. AGÚ presenta Tercera y última entrega de LuzAzuL 140.

Tercera y última entrega de LuzAzuL 140.

PEDACITOS DE CIELO

¿Viste el cielo?
¿Viste cómo el celeste y el azul y el rosa, cómo el blanco, cómo las nubes? ¿Viste las nubes?
¿Viste el mar que corre invertido, esa liquidez de los mediodías, esa lejanía y esas nubecitas que de pronto te bajan el techo antes tan imposible? ¿Viste la luz de fuego, el sol naranja, las capas atravesadas por rayos incandescentes? ¿De veras que vos también viste el cielo? ¿Los borreguitos amontonados, los jirones desgarrados de tules evanescentes, los colores? ¿Viste los colores?
Y las nenas en la terraza. De las nenas en la terraza me contó Rodolfo, esas no las vimos.
Dos nenas en la terraza, magia con palitos, varitas de hadas ingenuas. Haditas pequeñas, hadas.
Dos nenas y una terraza y el cielo perfecto.

Arriba las nubes de algodón, de lirios blancos, nubes de difuso sueño de anémona, nubes de nubes. Nubes sobre fondo de atardecer y en contraste las figuritas bailarinas de las nenas en la terraza.

Las dos niñas. Manos en el aire, manos que trazan círculos que perduran apenas un momento como giro, como rueda invisible, como hechizo en el aire. Palitos, varitas en las manos tiernas.

A las nenas les gustaría comer el mágico algodón de azúcar que venden en ferias y circos. Ellas quieren el algodón de azúcar, y les han dicho que están hechos con pedacitos de cielo. Y entonces ahí están, en la terraza, probando a enredar el cielo en las varitas.

Las nenas giran sus palitos batiendo el aire, giran sus palitos, giran ellas con esperanza, con fe, con los bracitos redondos giran sus varitas para atrapar trocitos de cielo.

Vos sabés, claro. Sabemos que es así, que no hay otra manera. Las nenas atrapan en la terraza recuerdos para el después, cuando lleguen los inviernos del desamparo, los otoños de la melancolía. Las nenas atrapan recuerdos de belleza, danza de aves, sensaciones limpias para esa vida que se les viene. Atrapan felicidades para cuando el algodón de azúcar ya no sea un manjar. Para cuando ya no crean en magias ni en imposibles realizados. Para cuando sepan los cómos y los cuándos pero nunca los por qués.

Y las nenas atraparon, para siempre, al cielo rosa, al cielo blanco, azul, celeste. Y se lo metieron dentro como si se lo comieran.

¿Viste el cielo?

Mónica Russomanno
Santa Fe

☼☼☼

Me miro estar
entre una página 
y otra.
Me miro
en el exilio
creado por mis manos.
La palabra 
es un soplo
entre dos grietas.

BEATRIZ BOLSI
Santa Fe

☼☼☼

INSTANTE

Casi una bruma, la luz tejía mi sombra con lo demás.
Fue un instante
transustanciado mineral, hechura de verdes,
éter y alas emplumadas; reptil, pez y agua;
fue un instante de ser fuego y todo lo pequeño,
y todo lo inmenso.
Todo estaba en mí
y yo diluido en todo.
Luego, continué gozoso mis pasos.

OSCAR A. AGÚ
De “Cuaderno´94” (inédito)
Santa Fe


LITERATURA-OSCAR AGU: Presenta "Segunda entrega de LuzAzuL 140."

Segunda entrega de LuzAzuL 140.

PACHAMAMA

La que será esposa del sol
mañana nuevamente,
cuando el dios establezca
su maridaje impasible,
y los toros salvajes
sientan cubrirse de calor
sus lomos
y los pacientes bueyes,
colmadores de mansedumbre,
escarben lentamente
sus entrañas,
las entrañas de la que es
madre de la tierra.

RUBÉN VELA
(nacido en Santa Fe)
de su libro “Radiante América”
Edit. Vinciguerra/Bs. As. 2011
☼☼☼

ROCIADA DE NOCHES

Rociada de noches,
habitada de recuerdos,
descanso una rosa negra
sobre topacios empañados.
Grana la noche
sus frutos maduros;
la luna
llamea entre espigas
espejeando racimos de pájaros
que se pierden
en la bruma del mar.
Torres de escarcha,
se alzan nocturnas
entre nidos vacios.
sola,
abandoné mi hastío de sombras
y emergí
a los soles de antaño,
resurrecta…

GRACIELA FERREYRA
De su libro “Si una vez un crepúsculo…” (1993)
Santo Tomé/Sta Fe
☼☼☼
.
SABIDURÍA 

El hombre apurado por el saber corre detrás del conocimiento, cuando alcanza un libro desesperado se traga sus hojas hasta indigestarse.
El hombre paciente, ignorante de toda literatura, espera en la cima del monte contemplando el cielo, hasta que un pájaro de luz se posa en un árbol cercano, y le cuenta el secreto del vuelo.

ALDO LUIS NOVELLI
Neuquén (Argentina)
☼☼☼

HOY ME VESTIRÉ DE SOL

“Libre nací y en libertad me fundo”
CERVANTES

Hoy, me vestiré de sol.
Pondré delfines en mi boca.
Beberé agua de la piedra.
Escucharé mis voces de madera garganta.
Orinaré de pié.
Me bañaré desnuda en el río Cefiso.
Romperé la escarcha.
Me hartaré de verde.
Miraré el espejo de mi lengua.
No esperaré.
Levitaré.
Una y otra vez.
Seré araña topo gato murciélago lombriz.
Me pondré en el ombligo un tallo de narciso.
Hoy me vestiré de sol.

AMELIA ARELLANO
De su libro “Teorema de Pitágoras”
San Luis (Argentina)

LITERATURA/ OSCAR AGU PRESENTA: Primera entrega de LuzAzuL 140.


Primera entrega de LuzAzuL 140. 
Llegó el otoño y la poesía sigue. 
Abrazo camalotal.

LuzAzuL N° 140
Mayo/Junio 2014

“La poesía es lo que hace habitable al mundo”
Horacio C. Rossi (1953/2008) Santa Fe

ADAGIO

La complicidad del viento bailó con los árboles
– doradamente hermosa amaneció la calle –
Al crecer el día, el sol jugó escondidas
y delató mi espalda con requiebro de hojas
crujientes, persuasivas, constantes.
Creo que allí me enamoré. No cualquiera
regala su murmullo, su oro, su gracia...
todo en un instante.
Forzoso fue entrar a la casa, seguir
el cauce del día. Luego me di cuenta
que dejé los ojos olvidados
sobre la vereda agasajada de hojas.
... y le dije Sí
a la evidencia del otoño.
Correspondí al Adagio.

MIRYAM COLOMBOTTO DE SEIA
Gálvez (Sta Fe)


DINASTIAS BAJO AGUA

Tengo junto al horno
a los poetas chinos de la dinastía T’ang.
Secan sus páginas junto al calor mientras
numerosas son las dinastías
que esperan su turno,
y vastas también
aquellas que han perdido totalmente su esperanza
bajo el agua enlodada.
Li Po, se decía de él, escribía poemas
que con tinta fresca aún
arrojaba al río.
Alguien, ¿Tal vez Li Po desde su luna?
arrojó un río sobre mi casa,
sobre mis libros y papeles,
para enseñarme tal vez
el valor perecedero
de todo papel.
Y todavía se ríe.

ROBERTO MALATESTA

de “Por encima de los techos” –Santa Fe-


EL ECLIPSE

Cuando fray Bartolomé Arrázola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La poderosa selva de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con la tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal u de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
- Si me matáis –les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrázola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.

AUGUSTO MONTERROSO
Tegucigalpa (Honduras)1921/México 2003