lunes, 7 de abril de 2014

Manuel Quiroga Clérigo, reconocido poeta y escritor español nos regala algunas de sus creaciones poeticas.


IDILIO DE NUBES


Manuel Quiroga Clérigo 

SEGORBE

Al fin nos detenemos cuando es mediodía

en una encrucijada de otoños y de cúpulas.

Vivimos un octubre vestido de verano

y hay un color de estaño en antiguos jardines.

En medio de vidrieras luminosas, cercanas,

surgen revoloteos de los sufridos pájaros,

algunos regresando de los mares de sombras.

En Segorbe la tarde es un silencio alegre

donde surgen almenas anunciando silencios

con alondras y mirlos llegando a los balcones.

Por el éter regresan obsesivas libélulas

lo mismo que algún niño que viene del colegio

tras dejar ignoradas unas aulas dormidas.

Las cigüeñas de nieve y estampa de horizonte

viven sin presentirlo un idilio de nubes

como si compusieran fragmentos de plumaje.

Unos parques de seda, respirando jilgueros,

se mecen lentamente al compás de la brisa

aunque imposibles vientos enturbian las veletas.

Hay algunos rumores, adolescentes, tibios

llegados de los montes con olor a naranjos.

Cuando ya queda lejos el olor del verano

un perfume de jaras aniquila las horas

cerca de algún murmullo musical deslumbrante.

Las notas esparcidas en un sopor de espejos

se enredan en geranios de recónditas plazas.

Segorbe permanece con su fervor de fuentes

y por sus callejuelas de espuma innecesaria

paseamos despacio al lado de su ritos

prolongados, solemnes, imprevistos y pálidos:

esforzados lanceros, los bravos caballistas,

los toros en tropel atravesando el tiempo,

la existencia naciendo tras estatuas de bronce.  

Nos sigue acompañando el favor de la vida.                                               

Segorbe, 18-10-2013.


SOBRE HILERAS DE ACACIAS

Me asomo a la ventana y hay grillos cantando

en un contorno oscuro, deshabitado, leve.

Sólo es medianoche de humedad inasible

en acacias, palmeras, fuentes, luna, fachadas.

A la derecha el monte duerme su regocijo

de un otoño impensado con esquinas de menta:

Desierto de las Palmas, travesía infinita

hacia laderas firmes y nidos de alacranes.

Desde estas alturas de luces fragmentadas

y a la izquierda del agua con su costumbre húmeda

respiramos silencios del Mar Mediterráneo,

vitalista, oreado, febril y desnortado            

como si contuviera brisas del mediodía

o esperara impaciente tener su madrugada.

Una sombra indecisa cobija la llanura

por donde a veces pasan algunos trenes rápidos

ignorando los siglos de apacible silencio.

Horadando los campos son veloces luciérnagas,

rayos carbonizados asaltando los cítricos,

saltamontes de acero despertando la costa.

Con sonidos de espanto disfrazados de viento

contemplamos lo breve de todo lo creado.

Aún sigo en la ventana sobre hileras de acacias.                                 

Oropesa del Mar, 20-10-2013.


DELTA DEL EBRO

En Poble Nou del Delta hay infinitas aves,

algunas relucientes, otras alboratadas;

ocupan los jardines, buganvillas y fuentes;

vuelan bajo las nubes con lentitud insólita,

picotean sin pausa entre los arrozales.

Viven el día entero en medio de las aguas,

a veces se encaraman en algunos veleros

o aterrizan prudentes en canales y acequias.

En el centro del pueblo hay una iglesia triste

con su torre cuadrada, sin vitrales ni gracia,

desconchada pintura de cal llena de sombras,

solitario contorno de inútiles campanas

como faro desierto en medio del paisaje.

Hay arbustos, hibiscos, hierbabuena, geranios,

alegres restaurantes, los invitados, niños,

patios llenos de gente, vino, celebraciones,

señoras opulentas con su belleza a cuestas.

El Ebro se ha expandido, ha creado marismas

inventando tesoros en la planicie amable.

Estas inmensidades de coloridos pájaros

son grandes extensiones de blancos cereales,

atardeceres de oro y puertos elevados.

Una infantil calima oculta el horizonte

donde ya se olvidaron moreras y otros árboles

lejos de algunas tardes que llegan del verano.   

Alrededor de todo brilla una niebla verde,

los trenes confundidos con laderas distantes,

la tarde y sus olores, los infantiles juegos,

unos muelles de seda donde pronto atardece.

En Poble Nou del Delta la vida es apacible

como si se tratara de un edén palpable.

En todo el horizonte de distendidas aguas

hay un ambiente dulce, soleado, pletórico

exento de fatigas, vocerío, rumores

habitado tan solo por esas aves de oro

a quienes acompañan mariposas, libélulas

en una sucesión de escasos vendavales.                                              

Poble Nou del Delta del Ebro, 20-10-2013.


EL EBRO POR TORTOSA

El Río Ebro en Tortosa es un Danubio alegre

avanzando sin tregua hacia el Mediterráneo

vadeando la estatua de acero vigilante

del águila florida con su porte imponente.

Aguas mansas, inquietas, renacidas, pletóricas

dividen una villa paciente, indescifrable,

el lugar del trabajo, de la industria y los barrios,

de la antigua muralla donde el tiempo se duerme.

en los puentes persisten olores de otras tierras,

tal vez esas que arrastran los redimidos cauces,

las voces de culturas llegadas del silencio,

el incierto fraseo de cigüeñas y barcos.

La Catedral nos muestra su claustro complaciente,

recogido, solemne, tan desnudo, aireado

donde el tiempo reduce su sabor a nostalgia;

la espuma como lava de su fuente central

y esos corredores, sus ventanales, gárgolas

son todo un episodio de santidades laicas.

Luego, ya, recorremos las calles cenicientas,

sus fachadas latinas, derruidos palacios,

el sueño desterrado a miradores sucios,

los parques como dehesas y rincones minúsculos.

Al pie de las murallas donde vive el estío

una placita ardiente va uniendo a los filósofos,

barbudos pensadores que adoctrinan sin pausa

a emigrantes cansados, musulmanes solícitos,

desocupadas sombras de idiomas variados.

Hay una turbulencia de desiertas terrazas

en derruidas casas, en territorios lentos

junto a la cercanía de refugios frutales.

En patios interiores donde ya nadie habita

siguen creciendo higueras, las carcomidas zarzas,

emparrados con eco de vides imposibles.

El Ebro, riguroso, deja atrás el Mercado;

le acompañan las aves en su fiesta de aire

hacia Amposta y El Delta que es el Mediterráneo. 

Hay nubes florecidas en medio del paisaje.

Después verá las garzas, tórtolas duplicadas,

los charranes, gaviotas, unos ansiosos ánades…  
                          
Tortosa, 20-10-2013.




MIEL

Ese pezón de miel

es el mejor regalo

para quien esperaba

tanto paisaje inédito.

Así que la mirada,

voluptuosa y feliz,

ahora invade tus pechos

de golosina impávida;

se dirige enseguida

al azúcar constante,

tiembla al sentirse cerca

del dulzor imprevisto

donde la maravilla

de tan bello espectáculo

se hacia gloria bendita

como el mayor milagro.

La superficie tersa

del jardín necesario

tiene el sabor incierto

del paraíso ansiado

y  es el mejor destino

para el fulgor y el beso

llegado de los labios.                                                                   

Oropesa, 20-10-2013.

LA FIGURA ESPERADA

Está la calle llena

de acacias intensivas,

de montañas recientes

llegando a la ventana,

de mares desiguales

rodeando la noche.

Entonces se ilumina

tu figura sin límites,

el espacio perfecto

de la pasión de siempre.

Cuando sea mediodía

y los trenes se alejen

seguirán en la calle

intensivas acacias;

seguirás siendo luego

la figura esperada.                                                  

Oropesa, 20-10-2013.


HORAS

Desde el mar nos visita la luz estrangulada

como faro constante en medio de la niebla.

En las aguas tranquilas hay reflejos lunares

igual que barcos tristes navegando en silencio.

Seguimos asomados a la terraza alegre

sobre varias docenas de inéditas acacias.

Es una noche oscura de sombras reducidas

con escasos gorjeos de las cercadas aves.

De la Sierra de Irta nos llegan resplandores

y de las autopistas que corren paralelas

a este Mediterráneo de un otoño cálido

surgen continuamente faros como luciérnagas;

interrumpen las horas de dormidas presencias,

llenan con sus rumores los cauces mutilados

o quedan reducidos a sonidos sin causa.

Músicas escondidas interrumpen el sueño

de apacibles poetas tal vez ensimismados

que nunca se arrepienten de ser tan sólo libres.

Al fin cruzan los trenes delante de los árboles

y las horas se alargan con brillo itinerante.                                        

Oropesa, 20-10-2013.


TRENES

Hay trenes y mastines recorriendo los campos.

¿Dónde van esos trenes, qué viajeros transportan,

de qué niebla se hicieron sus vagones oscuros?.

A su paso se asustan los pájaros celestes,

los reptiles se esconden, huyen las comadrejas,

saltan los saltamontes, las orugas despiertan.

A distancia les siguen mariposas, insectos

con sensación ferviente de recorrer la nada.

Los cítricos se inclinan como cañaverales

y los olivos tiemblan desechando sus frutos.

Siempre los trenes, siempre, recorren humedales

llevando en sus rieles ruinas del pasado,

asaltando las vides, violentando los valles;

van dejando la estela de prisa indeseada.

Pasajeros tranquilos observan los castillos,

orientan su mirada al mar omnipresente,

contemplan nubes blancas o cielos azulados,

sueñan con sus amadas con emoción constante.

Si algún tren se detiene cerca de las acacias

Descienden señoritas con escotes de reina,

caballeros antiguos con flor en la solapa

o niños bulliciosos en busca de cometas.

Hay trenes y mastines recorriendo los campos.                   

Oropesa, 20-10-2013.

Manuel Quiroga Clérigo



















Manuel Quiroga Clérigo.

(Madrid, 1945).
Licenciado en Psicología Social, Estudios de Derecho ( U.C. de Madrid).
Doctor en Ciencias Políticas y Sociología (Universidad Complutense de Madrid).
Tesis Doctoral: LA CRITICA LITERARIA COMO FENÓMENO SOCIOLÓGICO).
Crítico literario y de cine, narrador, autor dramático. Poeta.

Ha participado en Congresos, Simposios y Encuentros en todo el mundo.
Conferenciante, prologuista e invitado en seminarios, cursos de poesía, literatura y de ciencias sociales.
Fundador del Grupo Poético “Enero” (Madrid, 1969).
Consejero de la ASOCIACIÓN COLEGIAL ESCRITORES.



Miembro de:C.E.D.R.O.,
ASOCIACIÓN ANDALUZA DE CRITICOS LITERARIOS (CRÍTICOS DEL SUR),
COLEGIO NACIONAL DE DOCTORES Y LICENCIADOS EN CC.PP Y SOCIOLOGIA, ASOCIACIÓN CASTELLANO-MANCHEGA DE SOCIOLOGÍA,
ACADEMIA CERVANTINA DE GUANAJUATO (MÉXICO),
S.G.A.E.,
PEN CLUB DE ESPAÑA.

 

Graciela Wencelblat Wainbuch, fina y delicada poeta y escritora- IN MEMORIAM





6 de Diciembre 2013
Hoy murió una poeta. Seguramente no aparecerá la noticia en los diarios. No veremos informes patéticos de su fallecimiento en la tele. No habrá programas culturales, de esos que son más comercio para algunas editoriales, que recuerden a Graciela. Tampoco en las revistas que se difunden como “de la Poesía argentina” cuando sabemos que son círculos cerrados y estrechos. No aparecerá en los noticieros, la señora Legrand no hablará de ella, no se enterarán las tapas de revistas, ...no se percatarán del hecho las emisoras radiales pero HOY MURIÓ UNA POETA.

 Y digo POETA con mayúsculas, pues Graciela era POESÍA. Su vida era un poema, su afecto, su grandeza como ser, su alma toda, todo en ella era POESÍA.
Y hoy se ha muerto una POETA, hoy se ha muerto GRACIELA WENCELBLAT. No aparecerán periodistas en su funeral, ni los canales oficiales y no oficiales enviarán sus flores, no estará su nombre en alguna calle, ni harán un monumento con su rostro.

 Pero sí permanecerá en el corazón de los que amamos la POESIA de verdad. Sí estará en el recuerdo perdurable de quienes la hemos sentido cerca, de quienes la hemos aprendido a querer. Sí estará por siempre en los ojos de sus hijos y nietos, en las manos de su hermano. Que Graciela perdure, como la última vez que la vi, bailando, cantando, riendo, que perdure así, por siempre inmensa.

PARA MUCHOS DE LOS CULTUROSOS LOS POETAS NO EXISTEN

Gustavo Tisocco
ALGUNAS POESIAS DE:
Graciela Wencelblat Wainbuch


El abrazo.

 
Fue el abrazo
fue la manera de dar
el abrazo
fue la fuerza del abrazo
fue la postura
la forma de guarida
de cavidad
la conducta del abrazo
responsable,
de sostener sin poseer
de brindar sin pedir.
Fue el color de bienvenida
fue ese primer instante
que le propuso a mi piel
cambiar la temperatura
intercambiar latidos.
Después nacieron las palabras.



http://unrinconparalapoesia.blogspot.co.il/2012/10/el-abrazo-graciela-wencelblat-wainbuch.html



Estallan soledades

El hombre
es un animal de soledades.
Pero,
algunas noches
que caen revueltas,
entre las paredes sin ojos
los rincones estallan.
Y no quiere llorar
porque en el llanto hay una aventura fatigada.
Le cuesta respirar,
y sufre
la ausencia de la palabra que engendra la poesía.



Hay que rehacer el argumento

La medida de esta terca ternura
irá disminuyendo,
hasta lloverle calendarios al olvido.
No sé si es tu nombre el que araña
mi tristeza, o la imperiosa necesidad
de cambiar la memoria.
Me está quedando chico el cerco de tu boca,
y sé , que nunca se amarrará
tu tiempo a mi cintura.
En soledad nace el deseo para descubrir
nuevas madrugadas.
No me voy a escapar por los andamios.
Hay que rehacer el argumento.
(el enemigo me acecha desde adentro)




Heridas

Las palabras producen heridas
parecidas a la rajadura del mármol.
Son frías a los ojos,
pero dejan el corazón deshabitado,
las manos quietas
y la interrogación
interrogando
incesante
lapidaria,
trepanando los sesos.


Interrogándose

Nació para vivir?
insiste
persevera,
¿a lo mejor en un lugar equivocado?
Juncos de bambú cantan alrededor de su piel
es noche
es muro
tiempo anónimo
desorden
aire de un pájaro herido.



Agua

Hay en la nada reversible
el corazón de una única paloma
hay una gotera en el techo del espejo
esclava,
donde la paloma
busca día a día
calmar su sed.
Hay agua que surge
para salvar o ahogar
hay de todo
y todo se consume
se evapora
así el agua.



En blanco

Los que me habitan
me siguen.
Murmuran en mi boca
en mis oídos
saltan sobre lo más hondo.
Algo saben de mí que desconozco.
A veces tropiezo y caigo.
De un sillón a otro
de una casa a otra,

de un país a otro.
No sé si ir hacia atrás
o hacia adelante.
Hasta ser un espacio en blanco.


Algo que hacer con la poesía

Abrazar la poesía
crearle una vivienda
fuera de uno,
con espejos
un reloj que no dé las horas
para no abrir el silencio.

Hablarle con gestos infinitos
no hacerle reproches
practicarla con o sin estilo.
En una tarde cualquiera
llevarla a beber el viento.

Al alba mostrarle
la pulpa del mundo.
Entonces preguntarle
 ¿que piensas?

















VENEZUELA POETICA: Teresa Coraspe o la poética de la descalcez, la soledumbre y el olvido



Josefa Zambrano Espinosa


Teresa: ¡cómo la de Ávila! Coraspe: piedra, filo y cortadura.







Teresa Coraspe, nombre que da a conocer la vehemente, pasional, relación de la poeta con la palabra. Relación presente no sólo en su obra: Las fieras se dan golpes de pecho (1975), Vuelvo con mis huesos (1978), Vértice del círculo (1987), Este silencio, siempre (1991), Tanta nada para tanto infierno (1994) y La casa sin puertas (inédito), sino también en el diario transcurrir, el cotidiano quehacer, allá en su casa a la ribera del impresionante Orinoco, porque “Abuela siempre/ vivió a la orilla del río” y “Madre jamás estuvo más de dos años en ningún/ lugar.”

Casa donde el sepia y los deslucidos colores de las paredes contrastan tanto con la lava a punto de estallar en el rojo del cielorraso como con la sobria negrura de los muebles, pero es allí, y no en otro lugar, donde “Teresa Ñücomo dice Carlos YustiÑü martillea la hojalata del lenguaje hasta darle la forma, el brillo y la belleza feroz deseada”.

“La casa me persigue como un fantasma sonámbulo”, expresa Coraspe, porque la casa, además de “albergar el ensueño y proteger al soñador”, como dice Bachelard, es también “la casa que se lleva a cuestas. Dolorosa. Difícil” de que habla Hanni Ossot.

Casa donde la sensibilidad, la pasión y el verbo hallaron el cobijo necesario para que escribiera “Antiguo esplendor” y, al hacerlo Ñücomo todo gran poeta en el decir de HeideggerÑü, lograr “poetizar desde un único poema”.

Al leer un poema como “Antiguo esplendor” se siente la manifestación de lo sagrado, de lo oculto que se nos revela y, ante lo cual, hasta el cuerpo reacciona erizándose y la mente conturbándose, pues se está en presencia de eso que hacía sentir a Emily Dickinson “como si le saltara la tapa de los sesos”; de eso que sólo puede sentirse ante lo que es POESÍA.

En “Antiguo esplendor” Teresa Coraspe desciende a la sima del ser en busca de la palabra que hable de la desnudez, el desamparo, la soledad, el desgarro y, desde luego, de esa pérdida absoluta de tiempo y espacio, de latir y sentir que es la muerte. Recorre todos los sentimientos, emociones, temores que dan fe de humanidad y, así, su palabra da testimonio del hombre como microcosmo, porque Teresa Coraspe sabe, tanto como Hölderlin, que se “le ha dado al hombre el más peligroso de los bienes, el lenguaje… para que muestre lo que es”.

Don que el hombre manifiesta poetizando, pues así edifica, funda, crea. De ahí que en el poema Teresa Coraspe comience diciendo: “Ahí había vivido, crecido, amado” y, poco a poco, logra adentrarse en ese primer universo, en ese cosmos que, según Bachelard, es la casa, para luego, haciendo uso del “más peligroso de todos los bienes”, construir y reconstruir su auténtica morada donde, como los dioses, podrá a un tiempo nombrar y crear.







Al adentrarse en los abismos del ser en busca de ese primer universo la poeta halla la soledumbre Ñüesa palabra tan suya y a la vez tan lejana y perdidaÑü que da cuenta de un mundo solitario y estéril, donde sólo los muros en ruinas hablan de lo que fue, del brillo oxidado por el tiempo y el orín; de esa soledad que lleva al grito a morir en la mudez de la boca: “Mis antepasados vivieron y murieron./ Las paredes/ hablan en silencio; aún puedo oír el eco de lejanas/ voces; / hoy recorro cada lugar desdibujado con un grito/ apretado a mi espalda”.

Porque de las soledades la más terrible es la del despojo, esa en que se encuentra el hombre cuando se enfrenta a la certeza de la muerte y a la pérdida del ayer, mientras lo irrecuperable y la incertidumbre signan el hoy: “Todos han muerto me repiten los árboles/ secándose ante un sol sin clemencia; todos han/ muerto me dicen las campanas de la iglesia/ cercana; todos han muerto y mis pasos/ resuenan sobre el polvo de alfombras deshechas”.

Es en esa soledumbre donde es posible escuchar sobre el polvo Ñüprincipio y fin de los mortalesÑü el resonar de la descalcez: “Yo camino,/ piso descalza el polvo desleído del tiempo; piso/ descalza el filo del olvido; piso descalza una/ lágrima apretada entre mis ojos; piso descalza el/ pico agresivo del cuervo y avanzo”.

Descalcez que habla del desamparo, de la desnudez de aquel que, in ille tempore, volteó la cara para mirar todo cuanto había dejado atrás, guardando así para su linaje el recuerdo de ese paraíso al que jamás retornará. De ahí que “los espejos son/ espectros de imágenes llorosas”, porque, ante el desamparo nacido de la ruptura con lo divino, lo único que le ha quedado al hombre es el llanto y la desgarradora angustia que abate su existir.

Como en aquel entonces después de la caída, la poeta se levanta y mira al cielo, sabe que no todo le ha sido quitado sino que, por el contrario, le ha sido otorgado “el más peligroso de los bienes, el lenguaje… para que muestre lo que es…”, para que restablezca su relación con lo sagrado y manifieste su facultad creadora. “Voy reconstruyendo cada rincón desdibujado;/ voy colocando las flores secas sobre floreros/ rotos;/ voy sacando del fondo del vacío rostros de seres/ que no olvido;/ voy quitando telarañas, polvo seco desleído de las/ honduras que ya son tristeza”.

Pero al crear, al construir mediante la palabra, la poeta desanda en su memoria, va “descalza a la inversa del recuerdo” y escudriña en las cavernas más profundas del ser donde sólo reinan las tinieblas y el olvido: Yo no tengo recuerdos. La memoria de la vieja/ casa es la historia de un tiempo que será real/ dentro de otro tiempo. Sigo tejiendo telarañas para el olvido (…)” Porque son el olvido y la muerte los que han permitido al hombre aplacar el dolor inconmensurable de no reencontrar el paraíso ni restaurar la unidad con lo sagrado, conformándose sólo con soñar la venida de un “tiempo que será real dentro de otro tiempo”.

Tiempo al que Teresa Coraspe en el poema da alcance y realidad, pues ella sabe _como Hölderlin_ que “es poéticamente como el hombre habita esta tierra”. De ahí que, al ir a la inversa del recuerdo Ñüy por gracia de la palabraÑü, haya podido restaurar en “Antiguo esplendor” lo inmutable, lo permanente, en fin, lo que trasciende y vence a la muerte.

1.CORASPE, TERESA. “Antiguo esplendor”. En: Tanta nada para tanto infierno. Ediciones alsur. Ciudad Bolívar, Venezuela, 1994. Págs. 39-41.

ARGENTINA: FALLECIO ANA PATIÑO, artista plástica, hermana de la escritora y poeta Lydia Raquel Pistagnesi.

EL VUELO DEL GORRIÓN

Queridos amigos, lectores, seguidores, y almas que visitan estas páginas: falleció ANA, la hermana de mi amiga Lydia Raquel Pistagnesi, escritora, creadora, autora... ANA fue una artista de lujo... ilustradora de las obras de Lydia... quiero rendirle mi homenaje anónimo a la persona que, en vida, supo crear, supo hacer, supo interpretar, para luego traducir sensaciones y sentimientos.
Mientras respiramos,
somos intenciones,
somos palabras, 
somos miradas,
somos lo que hacemos,
somos lo que interpretamos de nuestra gracia,
somos lo que nos alimenta,
somos lo que respiramos,
somos el suelo que pisamos,
somos lo que compartimos,
somos lo que amamos...

y de pronto,
somos lo que otros recuerdan,
somos lo que otros atesoran,
somos lo que otros replican,
somos lo que se va escurriendo entre imágenes que se van diluyendo,
que idealizamos porque necesitamos seguir queriendo,
aunque más no sea por un momento,
por un instante,
dejando que se haga viento,
fluyendo,
como alas desplegadas en vuelo,
de aquel gorrión...
que entró en mi cocina,
para recordarme que nadie es dueño,
nada más que de aquello que se comparte,
mate por medio,
café por medio,
té por medio,
palabra que se hace niebla,
hasta que el espíritu se vuelve pañuelo,
y una lágrima recorre el velo,
de una mejilla que se hace suelo,
para sembrar savia nueva,
en el brote del consuelo...

chau ANA... pronto nos veremos...
para juntos... ser recuerdo.
FEBRERO 16, 2014.-



1 comentario:

Lydia Raquel Pistagnesi dijo...
Gracia querido amigo por este homenaje para Ana, mi hermana, una gran mujer que se quedará aquí en mi corazón junto a mis otras presentes ausencias y que encontraré cuando las luces del misterio lleguen hasta mi para comenzar mi gira hacia otros paisajes
Mi sobrina Sor María Fernada está llorando a mi lado y te da las gracias por tus palabras hacia su mamá.
Un cariño muy grande desde Banfield
Tu amiga del alma
Lydia Raquel Pistagnesi

http://eldispensador.blogspot.com.ar/2014/02/el-vuelo-del-gorrion.html



ANA PATIÑO Y LYDIA RAQUEL PISTAGNESI EN "MACONDO"

Nuestra amiga LYDIA RAQUEL PISTAGNESI, nos envia una delicia más de su obra que difundimos en esta nota, QUINQUELA; pero lo maravilloso es que hemos encontrado los colores de sus letras, ni más ni menos, los pinceles de su hermana la artista plástica ANA PATIÑO, (jefa de RRPP de Victoria Pueyrredón,) que es la que pone los matices a las tapas de los libros que Lydia ha creado.




 











El Sr.Ministro de Educación de la Pcia de Buenos Aires 
Mario Oporto, Lydya Raquel Pistagnesi, Ana Patiño y
secretario.





























PAISAJE DE LA BOCA





























PAISAJE DE TANGO























CHASICO























AZUL DE ADIOS




 

http://letrasmacondo.blogspot.co.il/2012/01/ana-patino-y-lydia-raquel-pistagnesi-en.html

Nota del editor de este Blog,

Por un error humano, esta 'entrada'/post dedicado a la
fina artista plástica ANA PATIÑO, hermana de la poeta
y escritora Liydia Raquel Pistagnesi , quedó en el Blog
en la sección de borradores sin haber sido publicada
al haber recibido la noticia de su fallecimiento, que me
enviara mi querida amiga Lydia.

Lamento mucho que ANA PATIÑO haya debido partir
hacia su mundo, en un viaje sin regreso y acompaño a
la familia Patiño y a Lydia Raquel Pistagnesi en el dolor
por tan irreparable perdida.
Bendita sea la memoria de ANA PATIÑO.Amen.

Lic. JOSE PIVIN

domingo, 6 de abril de 2014

POETAS DE COLOMBIA: Juan Carlos Céspedes Acosta

Juan Carlos Céspedes

Poemas




5 PM PATIO/POESIA

Sólo han venido cinco chicos a escucharme
Para nadie fue noticia la lectura de mi poesía
Alcé la silla con mi mano libre y dije

De aquí no se va nadie
Que ahora somos suficientes

Los árboles dejaban caer sus hojas
Sobre la voz de las cuartillas
Y la poesía era puro ojos labios mordidos
Ropa acribillada oídos todavía

6 pm
Guardo mis palabras y las manos se hacen noche
En medio de la soledad de la traición a las sillas.


ARS POETICA


Ejerzo el más peligroso de los oficios;
la querella contra el viento y la manipulación del fuego.
Juego con serpientes que se disfrazan de palabras,
tengo los brazos marcados de los colmillos de la noche
y escribo cuando el día destila su agonía.
Sé que los poetas han gastado su vida intentando definir la poesía,
pero nunca asumiré este reto por saber que ello es imposible.
Si esto sucediese, no habría salvación para el hombre
ni lugar dónde guarecerse.
Vivo del milagro diario de mis manos y espero paciente al caminante
con mi daga en cualquier esquina de una hoja en blanco.

Juan Carlos Céspedes Acosta, escritor y poeta de Cartagena de Indias, Colombia.



GÉNESIS


No conseguirá nunca tu lanza herir el horizonte
 Federico García Lorca



Cuando llega la noche
Cruzo las esquinas bordeando los abismos
En busca de la palabra
Que me lleve a la inmortalidad de un día

Reviento con mis manos las voces
Desbrozando cifras ocultas
O la mínima clave
Que me salve por hoy
De la trashumancia de existir

En ocasiones consigo rozar
Con mis dedos la eternidad
Pero son más las veces
En que la noche permanece intacta
Y no logro llevar luz a la oscuridad.


EL ORÁCULO DE SIDARZIA II


Si vas a hacer poesía
Que tus palabras tengan
El vuelo de los pájaros
La lectura de los sueños
Y la clarividencia del silencio.


EL ORÁCULO DE SIDARZIA


Ser poeta
Es apostar todo o nada
Contra uno mismo

Estás a tiempo
Regresa los naipes
Y vete a casa.


LA ESTRATEGIA DEL BAMBÚ


Sopla palabra
Que yo seré bambú
Al que no conseguirás derribar
Sólo podrás conmigo una vez
Y cuando esto suceda
Todo estará escrito.


EL TALLER DE SIDDARTHA


Ejerzo el más peligroso de los oficios:
Cuando lo hago tengo en mis manos
El poder de la creación
Todo se vuelve arcilla entre mis dedos
Las cosas tiemblan ante la fuerza de las palabras
Se reacomodan las moléculas
Y todo deviene en signos de agua
En elementos mar tierra fuego
Cuando concluye el relámpago
Un nuevo hombre habita la tierra.


TALLER DE POESIA La UrraKa


A veces traen sus plumas
que van soltando con prudencia
Atisban primero las distancias
y si soplan vientos propicios
Algunos esconden alas que quisieron desplegar
Otros se arrojan al vacío
en una suerte de suicidio asistido
Cuando todo concluye
picotazos plumas desechadas huevos destruidos
y uno que otro cadáver por el piso
la bitácora se cierra
Llega entonces la señora de los oficios
a recoger la inmundicia


RITUAL


Invoca la palabra
Con el fuego de tus manos
Con la brasa de tu sexo
Ella vendrá de repente
Reventando el alma
Y ya nada podrás hacer
Perteneces a la poesía.


Acerca de mi:
Juan Carlos Céspedes Acosta (Siddartha)
• Poeta y escritor de Cartagena de Indias, Colombia.
• Abogado de profesión, columnista del diario La Verdad de Cartagena de Indias.
• Presidente del VI Parlamento de Escritores e Intelectuales del Caribe Colombiano 2008.
• Cónsul en Cartagena del Movimiento Poetas del Mundo.
• Miembro del REMES
• Presidente de la Corporación Cultural Cartagena de Indias.
• Miembro del Movimiento Literario La Generación Fallida.
• Director de la Revista La UrraKa.
• Cordinador del Taller Literario La Urraka y creador del Festival de Poesía Erótica de Cartagena de Indias.
• Autor de los poemarios: 1] Siddartha, el viajero de los pies de aire; 2] La lucidez del contaminado; 3] La Herencia del Peregrino.
Acerca de mi blog:
Un espacio para la literatura del mundo
Blog:
http://revistalaurraka.blogspot.com
Otra de mis páginas web:
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