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sábado, 28 de septiembre de 2013

Lucía Puenzo, escritora y cineasta argentina cuenta todo sobre "Wakolda", su último filme que fue elegido para representar a la Argentina en el próximo certamen de los Premios OSCAR, en 2014 en EE.UU.(USA)










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Estuvimos en la conferencia que dieron Lucía Puenzo y los protagonistas de Wakolda en la función de preestreno de la película. Atención, si todavía no viste la película, no leas lo que sigue, se revelan datos importantes de la trama y del final, dicho de otra manera, contiene spoilers. Listo, ya lo dije, el que avisa no traiciona.

Con respecto a la génesis de Wakolda, Lucía Puenzo dijo:

Wakolda fue primero una novela. Lo primero que apareció es la escena en la ruta del desierto, es el primer capítulo de la novela, que es también el inicio de la película. Y allí la familia se encuentra con un alemán, que en los primeros capítulos ni siquiera era Mengele el alemán, después fue apareciendo. Cuando llegué a Bariloche tuve contacto con gente como Carlos Echeverría, un documentalista genial (que hizo el documental “Pacto de Silencio”) que estuvo muy cerca mío durante toda la escritura, y empezaron a aparecer muchísimos datos de la película que son reales, como el caso del Colegio Primo Capraro, que tanto antes como después de la guerra tuvo simpatía con los nazis.

Luego se refirió a los mitos y verdades de Mengele:

Él sí vivió en Buenos Aires, sí tenía una empresa farmacéutica, se lo vio en un montón de círculos públicos, de hecho estaba  en la guía telefónica con su nombre, no hace falta decir nada más del nivel de impunidad que tenía. Después se evapora y reaparece en Paraguay. La película se planta en una especie de paréntesis entre lo que ocurre desde que se le pierde el rastro en Buenos Aires hasta que aparece en Paraguay, el resto son conjeturas. Muchos historiadores dicen que sí estuvo en el sur, otros lo niegan, algunos dicen que él tuvo muñecas, que hizo muñecas de porcelana. Eso está en el terreno del mito, pero era poderoso como elemento para sumar.

En cuanto a las locaciones, dijo:

Hicimos scouting por todo el sur. Fuimos a Chile, al Bolsón, buscamos mucho en Bariloche, y había cierta reticencia de parte de algunas personas de que filmáramos esta película en allí. Finalmente conseguimos el hotel Tunquelén, y lo increíble es que en sus orígenes fue construido con plata alemana. Filmamos y vivimos también en el Tunquelén.

Natalia Oreiro habló de cómo fue trabajar su personaje

A mí particularmente lo que me costó de la película no fue tanto el idioma, sino el hecho de cómo una madre tomaba una decisión tan fuerte, como exponía a su familia, particularmente a su hija a un experimento. Y eso fue lo que a mí más difícil me resultó componer, y además era mi primer trabajo después de la maternidad. Mi personaje es descendiente de alemanes y por eso tiene una simpatía inmediata con Mengele. Poco a poco empieza a intuir de qué se trata. En el final de la película el personaje de Diego (Peretti) no quiere seguir y le da a entender de quién está hablando y ella dice que no importa quién es, solamente le interesa lo que puede llegar a hacer. Todavía hoy lo veo y me causa un poco de rechazo.

Lucía Puenzo también se refirió  a cómo trabajó el personaje de Mengele

Todos teníamos clarísimo, y la novela lo trabaja así, que no queríamos caer en el estereotipo. Queríamos mostrar la complicidad, que realmente estaban en los campos de concentración, pero se camuflaban y podían ser el señorito inglés que se ve en la película, y eso lo hace más peligroso, porque uno lo tenía metido en la casa sin saber quién era. Y desde el primer fotograma todos sabemos quién es, hay una información que está completando el relato, desde ese sentido es una película que se va completando con esa información que tiene el que está del otro lado, pero los personajes que están en la ficción en el año 1960 no sabían quién era, y tampoco se sabía del rol de los médicos en los campos de concentración del nazismo.

Elena Roger habló de su personaje, Nora Eldoc

Me pareció muy interesante porque le había pasado lo que le estaba pasando al personaje de Flor (Bado), se había enamorado de Mengele en un campo de concentración y él se había obsesionado con ella. Y en ese momento que ella estaba trabajando para esa escuela alemana y también investigando a todos estos alemanes a ver si podía encontrar algún nazi (ella trabajaba para el Mossad como agente secreto) y se encuentra con Mengele, creo que le da un poco de bronca que el Mossad le pida a Eichman primero y se les vaya de las manos Mengele. Es muy interesante cómo tomaban esto de la venganza, de una gran venganza de lo que había pasado en el Holocausto. Para mí fue un placer.

Lucía Puenzo aclaró la parte verídica de Nora Eldoc

El personaje si existió, fue encontrada asesinada en el arroyo López, y hay versiones, algunos dicen que era claramente una voluntaria del Mossad, otros dicen que simplemente era una alpinista que murió en un accidente, pero nadie niega que el estado israelí fue y reclamó su cuerpo…. Algo cierto había, y lo que está intervenido en el personaje era que era una archivista que estaba trabajando en ese colegio, eso no ocurrió. Pero sí apareció una Nora Eldoc asesinada en Bariloche.

Y habló de lo que implicó filmar en Bariloche

Mucha gente nos ayudó muchísimo, también del otro lado nos tiraron abajo locaciones, nosotros llegábamos a una locación, estaba cerrada y nos hacían un llamado y nos decían “no la tienen más, no pueden filmar acá”, [suponemos que] era toda la gente que estaba relacionada con el colegio Primo Capraro. Había una molestia con que se nombrara al colegio Primo Capraro, pero realmente todo lo que muestra la película es real. No se menciona, pero es ese colegio. La foto es real, la foto que muestra a la escuela con las dos banderas [la bandera argentina y la nazi] es una foto histórica.

También contó qué significa Wakolda y por qué se titula así la película


“Wakolda” es un nombre mapuche, que significa Hija del Cacique. La novela tiene dos partes, una que se llama Wakolda, la otra se llama Herlitzka. Herlitzka es la muñeca alemana y Wakolda la muñeca mapuche, y toda la novela pivotea entre la mezcla y la pureza, y ahonda muchísimo más en lo que es tener sangre pura o sangre mezclada. En la película muchísimas de esas cosas que están en la novela fueron saliendo, pero yo no quería resignar el título, aunque no se profundice en eso, se está hablando sobre la genética y sobre la pureza racial, todo tiene que ver con los genes, con la sangre. Y en relación a Mengele la verdad que a mí lo que me gustó escribir y me siguió pasando durante el transcurso de escribir la novela y filmar la película, más que lo bélico o lo del nazismo, fue algo de la omnipotencia absoluta de querer manipular una raza entera, que está encarnado en Mengele. [Pero Mengele] era un médico mediocre, bastante promedio, pero era impune que podía hacer lo que quería.
fuente: ALTApeli-el cine posta




















miércoles, 3 de octubre de 2012

ARGENTINA:: El escritor, investigador de medios y director de cine y TV Octavio Getino, uno de los fundadores del Grupo Cine Liberación, y co-realizador de “La hora de los hornos”, falleció ayer a los 77 años a causa de un cáncer.



Fundó el Grupo Cine Liberación

El cine comprometido perdió a Octavio Getino

De la redacción de El Litoral

El escritor, investigador de medios y director de cine y TV Octavio Getino, uno de los fundadores del Grupo Cine Liberación, y co-realizador de “La hora de los hornos”, falleció ayer a los 77 años a causa de un cáncer.

Nacido en la ciudad de León, en la provincia de Castilla y León, España, el 6 de agosto de 1935, en la década del ‘50 partió con rumbo a la Argentina y en 1964 ganó el premio Casa de las Américas de Cuba por su libro de cuentos “Chulleca”.

Entre múltiples tareas de su juventud, que precedieron a su incorporación al cine militante y al mundo del audiovisual mencionaba la de trabajador metalúrgico, lavacopas y periodista entre otros.

Integró el mítico Grupo de Cine Liberación, con Fernando “Pino” Solanas y Gerardo Vallejo, con quienes compartió el extenso documental “La hora de los hornos (notas y testimonios sobre el neocolonialismo, la violencia y la liberación)”, acerca del imperialismo en Latinoamérica, filme hecho con la colaboración del cineasta cubano Santiago Alvarez y exhibido durante años en la clandestinidad.
En ese mismo grupo que proponía la integración latinoamericana y la lucha contra el imperialismo participaron otros cineastas importantes del cine nacional de urgencia como Enrique y Nemesio Juárez. Precisamente en 1968, Getino fue coguionista de “El camino hacia la muerte del viejo Reales”, que dirigió Gerardo Vallejo, y se convirtió en uno de los grandes ejemplos del nuevo cine latinoamericano.

Obras


En 1969, Getino rodó “Argentina, mayo de 1969: Los caminos de la liberación”, mención de Fipresci en el Festival de Berlín, y en 1971, con Solanas, “Actualización política y doctrinaria para la toma del poder”, que incluye una extensa entrevista con Juan Domingo Perón todavía en el exilio español.
También de 1971 es “Perón, la revolución justicialista”, y de 1972 data su primera y única ficción “El familiar”, con la que actualizó políticamente la leyenda de “el familiar”, personero demoníaco de la tierra destinado a apoderarse de cuerpo y espíritu de sus peones, según lo pactado con el dueño de esos territorios.

Recién en 1973, con el retorno de la democracia y el triunfo de Héctor J. Cámpora en elecciones que prologaron la vuelta de Juan Domingo Perón, se estrenó comercialmente “La hora de los hornos”.
Tras el golpe militar y tal como ocurrió con otros protagonistas del cine político de la época, fue perseguido y amenazado
  de muerte y se exilió primero en el Perú, y luego en México, donde continuó su obra fílmica y literaria.

Nuevamente en democracia y tras su regreso al país, entre 1989 y 1990 fue director del Instituto Nacional de Cinematografía (en la actualidad Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), del que se marchó en desacuerdo con la política oficial de entonces.

En 1987 publicó “Incidencia del video en las cinematografías de siete países latinoamericanos” y en 1992 estuvo a cargo del primer estudio realizado en América Latina sobre “Dimensión económica y políticas públicas de las industrias culturales”. Tenía un blog (octaviogetinocine.blogspot.com.ar), en el que además de numerosos artículos se puede ver su obra cinematográfica.

El conocido intelectual falleció a los 77 años. Fue co-realizador de “La hora de los hornos”.

fuente: texto y foto: DIARIO 'EL LITORAL'
SANTA FE-ARGENTINA 
2 DE OCTUBRE 2012