sábado, 7 de marzo de 2015

El 8 de Marzo, Día internacional de las Mujeres, en un día que se CONMEMORA. No estamos celebrando el hecho de ser mujeres.



El 8 de Marzo, Día internacional de las Mujeres, en un día que se CONMEMORA. No estamos celebrando el hecho de ser mujeres.

No es un día para “Felicitar“ a las mujeres por ser lindas
, tiernas, amorosas, sumisas, aguantadoras, luchonas, buenas madres, buenas esposas o buenas hijas.

El día internacional de las Mujeres se conmemora para recordar a las 140 mujeres trabajadoras que perdieron la vida en un incendio en una fábrica textil de Nueva York, hecho que colocó en la agenda de los países los derechos de las mujeres trabajadoras. 


El 8 de Marzo es una fecha para evaluar las condiciones en las que vivimos las mujeres en cada país, en cada Estado, en cada municipio, en cada ciudad, para exigir al Estado que cumpla con los compromisos internacionales de derechos humanos de las mujeres, incluidos los derechos Sexuales y reproductivos, también para exigir que rindan cuenta de los avances, logros, retrocesos y retos. 

Reivindicamos el Día Internacional de las Mujeres.


• No te sumes a la frivolización del 8 de Marzo enviando felicitaciones a las mujeres, eso invisibiliza las desigualdades que a diario vivimos millones de mujeres, de las que los Gobiernos no quieren hablar, ni informar, ni rendir cuentas, no seas cómplice de ello. 


• Este 8 de Marzo no regales Flores, ni chocolates, ni postales, ni felicitaciones: difunde los derechos humanos de las mujeres, cuestiona, apoya los movimientos de mujeres y feministas. 
www.tupuedessalvartuvida.org

viernes, 6 de marzo de 2015

Taxi gratis - SOLAPAS, Escrito por Gustavo Valle



Solapas









por GUSTAVO VALLE
Hay escritores que redactan kilométricas notas biográficas para las solapas de sus libros. Son frondosas solapas, cargadas de barrocas autobiografías que incluyen todos los títulos cosechados, desde el acta de bautismo hasta los diplomas de post-doctorado, pasando por cursos, seminarios, talleres en los que han intervenido y salido airosos. Parecen páginas de LinkedIn que desbordan el cometido de una sencilla y vulgar solapa. Me pregunto ¿Acaso los editores no han pensado en un libro con cuatro o seis solapas, un artefacto que pueda dar cabida a la exuberante vida y obra del autor?
Hay quienes enumeran todos los oficios que practicaron antes de hacerse escritores. Son legendarias las solapas de Paul Auster en las que refiere haber sido marino mercante y cuidador de una finca antes de hacerse escritor. O el caso de Renato Rodríguez que confiesa haberse desempeñado como sobrecargo, electricista, luminito y chef. Otros prefieren echar mano de su árbol genealógico y cuentan quién fue su padre o su madre, o en qué exótico lugar del planeta nacieron, pensando que quizás así, mediante esta información genética o geográfica, el lector podrá apertrecharse de alguna pista o incluso disfrutar aún más del libro que tiene entre manos. Lo dudo.
Otros colocan las antologías en las que están incluidos, así sea un haikú que les hayan seleccionado, probablemente como una forma de testimoniar que su trabajo fue tomado en cuenta, por ejemplo, en el principado de Andorra o en el Ateneo de Caimancito. Otros dan cuenta de los idiomas en los que su obra ha sido traducida, aunque nunca he entendido qué utilidad puede tener para el lector que el libro se lea indiferentemente en polaco, hebreo o mandarín.
Algunos se ven en la obligación de demostrar la manera en que se ganan la vida. Como escribir muchas veces empobrece o descapitaliza a sus practicantes, entonces, por miedo al estigma social o para impedir ser vistos como desclasados miserables, algunos incorporan su ganapán diario, y entonces aparecen, al lado de sus libros publicados y premios obtenidos, los trabajos que realizan bien sea académicos o no, para dar la idea de que, después de todo, no les ha ido mal en la vida.
Luego están los que quieren dar cuenta de todos sus viajes realizados y hacen la larga lista de las ciudades en las que han vivido. Estos integran el grupo de los escritores pretendidamente cosmopolitas, que con el tiempo han ido perdiendo brillo ante la avasallante globalización.
Muchos comparten su fecha de nacimiento, queriendo aportar explícitos datos enciclopédicos de utilidad para estudiosos de la literatura o para elaboración de mapas cronológicos de las artes universales. Pero mención aparte merecen los que omiten su edad, en una evidente y tierna muestra de coquetería. En el planeta de lo políticamente correcto, es decir, en USA, esto es una práctica habitual y bien vista, pero he observado un efecto contagio hacia el resto del planeta, y hoy en día muchas mujeres y hombres, sobre todo los que rebasan los cuarenta, prefieren omitir estos datos reveladores.
Luego están quienes, ante su total rechazo al ego de autor, prácticamente desaparecen de la solapa (una o dos líneas como mucho) en un claro gesto de ascetismo que, sospecho, oculta un ego mucho más hipertrofiado. Muy cerca están los seudónimos, o nombres falsos que encubren su verdadera identidad y juegan a la autoría como si participaran de un baile de disfraces.
En esos tiempos miserables, cuando el autor parece más importante que el libro, imagino que pronto veremos en las solapas informaciones propias de una página de citas: "Fulanito de tal, 75 kg, ojos claros, altura 1,80 cms, no fuma, le gusta jugar al backgammon y bailar Lambada", o cosas así. Es decir, pasaremos de la información LinkedIn, con currículums elefantiásicos, a algo de corte más intimista donde el autor haga su pequeño streeptise para vender más o estrellarse mejor, según sea el caso.
En lo personal me he visto tentado por cada uno de estos excesos, miserias y manías. La autoría es una atribución, pero también un vicio que hay que combatir como si fuera una adicción a las anfetaminas. Mientras tanto la obra seguirá esperando a sus lectores, y lo que digan o no las solapas jamás los multiplicarán. Los lectores seguirán ahí, un poco indiferentes, muchas veces sin enterarse quién diablos escribió el libro.

FUENTEl http://www.contrapunto.com/i

Jorge Luis Borges, el más grande poeta y narrador argentino del último siglo y consagrado universalmente.













Jorge Luis Borges


La lluvia

Bruscamente la tarde se ha aclarado 
porque ya cae la lluvia minuciosa. 
Cae o cayó. La lluvia es una cosa 
que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado 
el tiempo en que la suerte venturosa 
le reveló una flor llamada rosa 
y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales 
alegrará en perdidos arrabales 
las negras uvas de una parra en cierto


patio que ya no existe. La mojada 
tarde me trae la voz, la voz deseada, 
de mi padre que vuelve y que no ha muerto.



Ilustración de Martín Arias

fuente: LA JORGE LUIS BORGES
(Facebook)

miércoles, 4 de marzo de 2015

TEXTOS APOCRIFOS DE MARIO VARGAS LLOSA, GABRIEL GARCIA MARQUEZ, JORGE LUIS BORGES....



Editorial Ed. 187 - Código Fuente. 'Qué pena con ese señor'
Por Javier Méndez

Escuché en las noticias que en el programa de radio del ex ministro Fernando Londoño le atribuyeron a Mario Vargas Llosa, el flamante Premio Nobel de Literatura del 2010, una columna que nunca ha escrito. Leí el texto y es un panfleto espantoso. No solo por el tono melodramático, el lenguaje agresivo y los lugares comunes, sino porque está pésimamente escrito y hasta tiene errores de puntuación y ortografía. Parecía más una carta de alias Timochenko.

Como en el chiste viejo, “qué pena con ese señor”. Qué habrá pensado el peruano del nivel cultural de nuestros periodistas, que no pueden reconocer la diferencia entre un texto redactado por un escritorzuelo fantasma –quien sabe por encargo de quién– y el de un Nobel de Literatura de la estatura de Vargas Llosa.

La supuesta columna, ‘Sí lloro por ti Argentina’, habla sobre la decadencia de ese país bajo el gobierno de los Kirchner, sobre la dictadura chavista en Venezuela y tiene un párrafo dedicado a Colombia, en donde nos atribuye una situación similar (se le abona que tiene su buena dosis de ficción). Tiene críticas reales, que incluso comparto, pero el texto definitivamente es una bazofia. Hasta en las secciones de comentarios de los sitios web en donde está publicado hay gente que dice que no puede haber sido escrito por Vargas Llosa.

La emisora Bluradio entrevistó a Vargas Llosa, y él no solamente aclaró que le parece un texto “ridículo” y “escrito con los pies”, sino que le duele la forma engañosa en que lo montaron: tomaron algunos textos y frases que sí son suyas, publicados en sus columnas o en entrevistas que ha concedido, y luego agregaron cosas inventadas. Vargas Llosa también explicó que es un texto viejo, al que le han venido agregando párrafos para acomodarlo a otros países. Qué divertido, encima es un plagio ‘refrito’ de un falso plagio.

Realmente no sé qué es peor: que alguien sea tan temerario como para atribuirle a un genio de la literatura como Vargas Llosa un mediocre texto propio, o que las personas sean tan tontas como para redistribuir esos textos sin notar el engaño. No sé… si les atribuyeran esos textos a personajes como Paris Hilton, yo lo entendería (ella escribió un libro… en serio).¿Pero a Mario Vargas Llosa?
Gabriel García Márquez también fue víctima de un engaño similar. Hace varios años comenzó a circular por Internet un texto firmado por él, Marionetas, con el que supuestamente se despedía al enterarse de que tenía cáncer. Este comenzaba: "Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera...". Dice el diario El País de España que, cuando desmintió que fuera un texto suyo en el año 2000, Gabo dijo: "Lo que me puede matar es la vergüenza de que alguien crea que de verdad fui yo quien escribió una cosa tan cursi".

Por su parte, al escritor argentino Jorge Luis Borges le atribuyeron hace muchos años un texto que parece sacado de la sala de redacción de Timoteo (los de las tarjetas románticas), en donde habla de que si pudiera volver a vivir, comería más helados y menos habas, bla, bla, bla y termina con un patético “pero ya ven, tengo 85 años, y sé que me estoy muriendo”. Algo así como Desiderata, pero firmado por Borges.

En YouTube uno puede encontrar este texto –llamado Instantes– en videos que lo van mostrando mientras suenan baladas instrumentales de fondo, algo muy apropiado para este ‘poema’, cuya supuesta autoría no sería indignante si apareciera firmado por Ricardo Montaner o por el poeta y político Roy Barreras. ¿Pero por Borges, por el erudito Borges? Qué pena con este señor también, que se debe estar revolcando de furia desde su Aleph.

Pensándolo bien, quizá no sea malo que la gente sea tan crédula en Internet. Voy a poner a circular en línea uno de los poemas lacrimógenos que escribí en la universidad. Se lo voy a enviar a mis amigos en las redes sociales; allí todos parecen tener tanto tiempo para perder que fijo lo reenvían. Al cabo de un par de años, cuando mi poema sea enviado en el Día del Amor y la Amistad, sea recitado en reuniones mamertas y aparezca en YouTube al estilo teleprompter y con música de fondo, salgo en algún lado y reclamo mi autoría, fingiendo estar muy perturbado por el equívoco. Lo voy a enviar firmado por Pablo Neruda.

No, mejor por Aura Cristina Geithner, como un supuesto adelanto de su nuevo libro de poemas; ella debe tener más seguidores en Internet.
 http://www.econtent.net.co/Novedades/editorial-ed-187-smartphones-le-apuestan-a-la-gran-pantalla.html

OCHO CORAZONES A CUATRO MANOS. De Lev Trotski a Frida Kahlo


Lev Trotski vivió en la Casa Azul, junto a Diego Rivera y Frida Kahlo, una vez que Lázaro Cárdenas le concedió el asilo político en México. Se cree que por aquel entonces floreció un romance secreto entre Frida y Trotski, aunque todo indica que ella lo veía más como una figura paterna. En 1939, debido a una desavenencia política con Rivera, Trotski y su familia se mudaron a la ahora llamada Casa Museo León Trotsky.[1]

Del camarada Lev Trotski a los camaradas de la Liga Comunista Internacionalista:
Disculpa el inicio, pero el servicio en este lugar es insufrible. Natasha merodea por todas partes y algo me dice que Van Heijenoort intenta leer a contraluz los sobres que le entrego. Si no supiera que son los celos, pensaría que son agentes de la NKVD. Aunque tendría que ser muy idiota para tener uno de esos en mi propia casa.
Priviét
Oh, nena, mi piroshki de miel con pasas, mi vasito de kvas en el desierto, ¿qué te puedo decir? Ni en la fría estepa de Siberia, ali­mentándome sólo de papas congeladas con pimienta mohosa, ni frente a las tropas checas en Kazán, he sentido tanto miedo, angustia y resentimiento como en este apartarme de ti. Tú bien sabes que la situación ya era insostenible. Si el sapo gordo y feo de tu marido (no es redundancia, nena, es que Dieguito es super­lativo en todo lo que hace, incluyendo sus mentiras) insiste en el socialismo de un solo país en lugar de la revolución permanente, es sólo por molestarme, ¡por joder! Nada más. Es incapaz de com­prometerse. Pero yo reiré al último, con risa dolorosa, cuando las hordas de Mussolini toquen a las puertas del Kremlin.
El gordo se enteró de lo nuestro. Aunque se la pase fingiendo que no le importa lo que hagas de tu vida, le molesta bastante. ¿Qué digo le molesta? Le emperra. No me engaño. Eres joven y sé bien qué pasa entre tú y Van Heijenoort, pero tampoco me pre­ocupa. ¿Qué tan ardientes sentimientos puede albergar el alma de un holandés (o lo que sea), comparados con los míos? Natasha tampoco es estúpida, por eso pidió que te dejara aquel cuadro que me habías dedicado. La verdad es que nunca me gustó mucho. No hablo desde el despecho, lo que pasa es que nunca he entendido nada de arte. Sólo pienso en la pintura cuando sirve a grandes intereses. Los monigotes bofos de tu marido me repugnan, pero, como los iconos en las altas catedrales ortodoxas, sus rayoneos educan al pueblo, sólo que sus murales lo hacen en la necesaria narrativa de la confrontación final entre las clases. En cambio, hay algo de lo más burgués en todos esos vestiditos que te pones y con los que te retratas; tus hombros teutones y tus ojos de reina de Saba no casan con la verdadera belleza de las mujeres indígenas.
Lo siento, amor, mucho. Dejaré de sermonear en este momen­to, también alguna vez fui acusado de mencheviquismo y tú de­bes estar cansada de este viejo chocho, de esta lucha sin tregua en mi cabeza por el destino de la historia, por la transversalidad de mis ideas. ¿Quién podría soportarme? No como, no duermo, fumo demasiado… es imposible encontrar buen té en esta ciu­dad de mierda.
Natasha compró un equipo de alpinismo que ahora mismo se pudre en el cuarto del servicio doméstico, el único lugar en esta casa donde no me estorba. Quiere que pronto vayamos a escalar el volcán del Ajusco; dice que necesito relajarme, respirar aire limpio, dejar esta fortaleza y dejar de mirar obsesivamente esos libros de Hegel y los malditos cilindros de cera en donde grabé discursos que nadie escuchará. Esa mujer es increíble, ni la prisión ni las penurias han hecho mella en su espíritu. Sólo con otras dos personas que tuvieran los cojones que ella tiene podría fundar aquí mismo la Quinta Internacional, aunque probablemente se escindirían a la semana. Por desgracia, ella no puede darme lo que necesito, eso que sólo tú sabes.
Mi alma oscila siempre entre el despecho y la adoración. No te extrañe, corazón; a pesar del internacionalismo, sigo siendo ruso. Aún sueño contigo en posiciones obscenas, indignas para una dama como tú eres; aún sueño con el perfume de tus áspe­ros calzones de manta que te mandaste hacer a Tenancingo, esas enaguas como fortalezas que ocultan la gema más necesaria; el sexo moreno y punzante que se esconde abajo, húmedo, los vellos ensortijados de tu pubis. Es lo más mexicano que tienes, nena, y lo que más anhelo.
Yo estoy acabado. Sé que no volveré a Rusia y probablemente no pase con vida de este año. Pero si lees esta carta, hazme un favor, y haz feliz a un anciano por última vez. Vamos a vernos en el bosque, lleva tus trenzas y no te bañes. Tú bien sabes lo que me gusta. Me gustas sucia, olorosa, con las axilas velludas (la cabeza me da vueltas de sólo pensarlo). Sabes bien que es lo único que, después de la traición y los procesos, de los viajes y la hambruna, ha logrado que el viejo levoshka allá abajo se ponga firme de nuevo. ¡Lo que hacen los años con los hombres! Ni en la más putrefacta barraca de Omsk tuve yo problemas al respecto y mírame ahora, suplicándole a una mexicana que reviva a los muertos.
Tengo que terminar; por la ventana veo llegar a Frank Jack­son, un canadiense loco que es novio de Sylvia, mi secretaria. ¿La recuerdas? Una chica de Queens con los dientes salidos y mio­pe como un topo (además de tener lo que se dice pocas luces). Prometí ayudarle al novio con unos textos que quiere mostrar­me, pero lo he estado esquivando más o menos con éxito. Al no saber qué hacer ante su petición le he suplicado un par de se­manas para recomponerme, en lo que pasa en limpio lo que sea que vaya a mostrarme. La verdad es que pobre Silvita, ya se nos andaba quedando. Ha tenido mucha suerte de encontrar un tipo guapo y desinteresado, es casi demasiado bueno para ser cierto. Les di instrucciones a los guardias para que lo dejen pasar cuan­do él quiera, no deseo ser el responsable de otro caso de histeria femenina, y ambos sabemos que a Sylvia le hace falta una buena bailada. Sólo espero que los mentados textos no sean poemas, no tengo en estos días cabeza para esas cosas. ¿Por qué todos los orates vienen a mi casa? ¿De qué sirve vivir en una fortaleza?
Te veo mañana a las ocho en los Viveros, nadie podrá ver­nos, nadie lo sabrá. Sé que acudirás. Sé que tú tampoco puedes resistirlo.
Da záftra, piroshki mío.
Tuyo:
Lyova
[1]Festejamos el “Día del amor y la amistad” con un ejercicio de escritura lúdico. Cuatro escritores imaginan una correspondencia donde las relaciones humanas reinvirtieran el punto de quiebre, una vuelta al pasado para decir lo no dicho. Así, Herson Barona se transforma en la voz de David Foster Wallace y redacta una misiva a su amigo Jonathan Franzen. Por su parte, Eva Castañeda se apropia de la escritura de Roberto Bolaño para entablar un diálogo con Octavio Paz. Liliana Pedroza se pone en los zapatos de Elena Garro y habla con Adolfo Bioy Casares, y Raúl Aníbal Sánchez encarna a Lev Trotski, quien propone una cita amorosa a Frida Kahlo, todo a espaldas del pintor Diego Rivera.
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AUTORES
(Chihuahua, 1984). Ha publicado poesía, ensayo y cuento para jóvenes. Es Becario del FONCA 2013-2014 en la categoría de poesía. Es coautor, junto con Daniel Espartaco, de La muerte del pelícano(Ediciones B, 2014).

http://www.tierraadentro.conaculta.gob.mx/

QUINO: dibujante, caricaturista, humorista, filósofo, artista del lapiz, el papel y el pincel.-En mi humilde opinión, el más talentoso y grande entre todos los grandes de su "oficio" en Argentina. Y junto a el, Roberto Fontanarrosa, el "NEGRO" (q.e.p.d.()

viernes, 27 de febrero de 2015

Missing Children informa, advierte y aconseja: sobre secuestros de bebes, niños, adolescentes y jóvenes.

Para empezar, un poco de información 
sobre Missing Children 

A fines del año 1999 se constituyó con un grupo de voluntarios 
de Red Solidaria, la Asociación Civil sin Fines de Lucro
"Missing Children - Chicos Perdidos de      Argentina". 

MISIÓN: 

"Ayudar a las familias a encontrar a sus chicos perdidos" 

Objetivo: 

"Crear un sistema ágil, eficaz y eficiente para la búsqueda de menores perdidos, entendiéndose por tales a los menores de edad según la ley de su domicilio y a los incapaces judicialmente declarados tales" 

Nuestra tarea consiste en:

 
- Orientar a la familia en los pasos a seguir en la búsqueda.

 
- Colaborar con la justicia y las fuerzas de seguridad haciendo un seguimiento de las instancias jurídicas e investigativas.

 
- Difundir a través de los medios de comunicación las fotos de los menores.

 
- Desarrollar un trabajo en red con instituciones públicas y privadas relacionadas con el tema. 


- Concientizar a la sociedad sobre la gravedad de esta problemática.
 


CONSEJOS A TENER EN CUENTA 


Bebés y Primera edad: 

No permitir que ningún extraño agarre a su bebé en la calle. No importa si el extraño elogia al niño y pide permiso para acariciarlo. Decir "no" siempre es lo mejor para alejar el peligro. 

Cuando pasea al bebe en cochecito, siempre es conveniente orientar el cochecito para ver de frente continuamente al niño. No es aconsejable circular con el bebe mirando hacia delante porque facilita el accionar de los ladrones. 

En una plaza, hay que estar atento al niño y no perderlo de vista. Lo primordial es no distraerse charlando con otras madres mientras el chico juega, principalmente si el niño es travieso y suele correr mucho. 

Cuando una persona intenta acariciar el bebe, es necesario ser firme y decir: 

Gracias por sus buenas intenciones, pero no quiero que se acerque al niño. 

No bordar el nombre del niño en el delantal del jardí­n, ya que personas extrañas pueden llamarlo por su nombre y hacerle creer que son conocidos. 

Ante una situación de confusión, lo mejor es agarrar al niño y retirarse del lugar enseguida. Si no es posible, la salida más aconsejable es gritar para pedir la presencia policial. 

Es muy importante denunciar todos los hechos que suceden. No importa si el robo no se concretó. Alertar a la policía es importante para poder atrapar a los ladrones y evitar otros casos. 

En todos los casos se recomienda acudir lo antes posible a una dependencia policial para radicar la denuncia.
 

Chicos y Adolecentes 

Constantemente háblele a su hijo sobre el amor hacia él, que recuerde que los padres están para apoyarlos y ayudarlos en las distintas etapas de su vida y ante las crisis que pueda ir experimentando. 

Enseñe a sus hijos que si están en un lugar público y de pronto se separan, que no deambulen buscándolos. Deben acercarse a un guardia de seguridad o a algún negocio y decirles que necesitan ayuda para encontrar a su mamá o papá. 


Obtenga referencias sobre las personas que cuiden a sus hijos mientras usted trabaja o cuando sale de paseo. 
Es importante que tanto su hijo como usted sean cuidadosos y estén atentos, pero que no tengan miedo. 

Esté atento cuando un adolescente o adulto presta demasiada atención a su hijo o hija o que les hace regalos impropios o caros. 

Enseñe a sus hijos que nadie debería acercarse a ellos o tocarlos de una manera que los haga sentir incómodos. Si alguien lo hace, ellos deben contárselo inmediatamente a usted. Nadie debería tocarlos en las partes privadas de su cuerpo. 

Enseñe a sus hijos que nunca suban a un auto o que vayan con alguna persona a menos que ustedes les hayan dado permiso. 

Si alguna persona adulta necesita ayuda o información, no debe pedírsela a un chico, debe pedírsela a otro adulto. 

Tenga una palabra clave secreta y fácil con sus hijos. En caso que alguien se acerque a ellos para decirles que usted no puede buscarlos y que debe irse con él, esa persona debería saber esa palabra clave para que su hijo esté seguro que usted lo autorizó. Si no la sabe, que se aleje lo más rápido posible y que le diga a la maestra o a un guardia. 

Enséñeles a gritar y defenderse en caso que alguien los quiera llevar por la fuerza. 



Que griten: este hombre (o mujer) no es mi padre (o madre) y está tratando de llevarme! 

Sus hijos no deberían ir solos a ninguna parte, dígales que siempre se movilicen con un amigo. 

Si alguien quiere sacarle una foto a su hijo o hija, primero debe pedirle permiso a usted. Enséñele a su hijo que no acepte que le saquen fotos sin permiso de sus padres. 

Enseñe a sus hijos a confiar en sus propios instintos y asegúreles que tienen derecho a decir NO a lo que ellos sienten que está mal o los hace sentir incómodos. 

Tenga una comunicación efectiva con su hijo o hija. Es importante establecer una atmósfera en la casa donde su hijo se sienta cómodo para hablar acerca de cuestiones sensibles y a contar sobre experiencias que pueda haber vivido. 

Permítales hablar libremente sobre lo que les gusta y lo que no les gusta, sobre sus amigos y sus sentimientos. 

Sepa donde están sus hijos en todo momento. Conozca a sus amigos y sus actividades cotidianas. 

Sea perceptivo a los cambios en el comportamiento de su hijo o hija; constituyen una señal de que debe sentarse y hablar acerca de qué causó los cambios. 
 


Con respecto a Internet.... 

Conozca Internet y los servicios que usa su hijo. Si no sabe como entrar, pídale que le enseñe a hacerlo y que le muestre lo que hace cuando está "online". 

Enseñe a sus hijos tanto los beneficios como los peligros del espacio cibernético para que puedan protegerse ante una situación peligrosa. 

Trate que la computadora esté en un ambiente de uso familiar como el comedor o cocina, en lugar del dormitorio. 

Trate de conocer a sus "amigos cibernéticos" tal como conoce a sus otros amigos 

Si su hijo o hija le cuenta acerca de una persona o de algo perturbador que encontró en línea, no lo culpe sino ayúdelo a evitar problemas en el futuro. 

Enseñe a sus hijos a nunca dar información que lo identifique (domicilio, número telefónico, escuela a la que concurre, etc.) a menos que lo haga bajo su atención y autorización. 

Su hijo o hija debe saber que nunca debe concertar reuniones personales con otros usuarios de Internet sin su consentimiento. 

No es conveniente que su hijo o hija pase largas horas en Internet, especialmente tarde en la noche. 

Indíqueles que nunca respondan mensajes de correo electrónico, comentarios de los foros de conversación o de los grupos de noticias que sean hostiles, obscenos, impropios, amenazantes o que lo hagan sentir incómodo. Si reciben un mensaje acosador, de naturaleza sexual o amenazante, envíe una copia del mensaje a su PSI (Proveedor de Servicio de Internet) y pida ayuda. 

Actualmente hay servicios que califican los sitios web por contenido, así­ como programas de filtro y navegadores que permiten a los padres bloquear sitios de los que sabe que contienen material objetable. 
 


Discapacitados Mentales:
 

Las consignas deben ser pocas, cortas y precisas. 

Siempre debe llevar una identificación (nombre, teléfono y dirección). 

Se le debe explicar que lo primero que debe hacer cuando se siente perdido es mostrar esa identificación. 

Es esencial transmitirle que en caso de perderse nunca es su culpa, para no quitarle seguridad en si mismo. El tema se puede encarar diciendo: "A veces los colectivos cambian su recorrido porque las calles están rotas.... por eso te doy esta identificación para que te ayude por si te tenés que bajar en otro lado y no te ubicás". 

Siempre debe solicitar ayuda: o acercarse a un policía (enseñarle a reconocer el uniforme como reconoce el colectivo que toma habitualmente) o si llega a la terminal pedir ayuda allí para que lo lleven a la comisaría, o no permanecer en la calle, aunque sea entrar a un comercio para que lo asistan. 

Infundirle tranquilidad: "Quedate tranquilo que si vas a la policía o a la terminal te van a ayudar...." 
 


CUIDADOS EN INTERNET.. 


Pensalo antes de postear 

"Postear datos": 
si vas a "colgar" datos personales en Internet hacerlo de manera responsable. 
Preguntarse si alguien puede salir perjudicado por lo que vas a publicar y tener precaución con la información que puedas dar de terceras personas sin su consentimiento.
 

"No arregles encuentros en persona con alguien que conociste en un Chat Room". Recuerda, nunca sabes si las personas que primero "conoces" en línea son quienes ellos dicen que son. Si queres encontrarte con alguien, discutilo primero con tus padres y nunca vayas al encuentro solo. Arregla encontrarte en lugares públicos como una cafetería o en un centro comercial. 
No sabemos el número exacto de adolescentes que son molestados, secuestrados, o que han abandonado el hogar como resultado de contactos hechos en Internet, pero cuando este tipo de situaciones suceden, los resultados pueden ser trágicos. 
Las consultas de padres respecto de situaciones que resultan alarmantes y que se generan la mayoría de las veces a través del uso de Internet tal vez te resulten familiares; ¿Podrán haber sido los tuyos? 


http://www.taringa.net/posts/solidaridad/14836567/Missing-Children-informa-advierte-y-aconseja.html

lunes, 23 de febrero de 2015

Un silencio atronador:- 18 F- Marcha por Nisman- Ningún dirigente podrá adueñarse de la masiva marcha de ayer que sólo pidió justicia y que redujo al ridículo las advertencias oficialistas sobre golpes de Estado duros o blandos.

 

 por ROGELIO ALANIZ *

Nunca el silencio produjo tanto ruido, nunca el silencio mereció tantas interpretaciones, nunca el silencio fue tan elocuente. Las multitudes en la calle le rindieron su cálido homenaje al fiscal cuya muerte sigue siendo una sugestiva incógnita. Lo hicieron callados, tal vez porque ya está todo dicho, tal vez porque no hay nada más que decir o tal vez porque se espera que hable quien tiene que hablar, es decir, el Gobierno, el mismo gobierno que a través de las últimas intervenciones de su titular se refirió a los más diversos temas, menos a lo que importa, es decir, a Nisman y su muerte, su misteriosa e inquietante muerte.
Es precisamente el aura de misterio que rodea el caso lo que suscita aprehensión y miedo. A nadie se le escapa que si efectivamente Nisman se hubiera suicidado estas multitudes no estarían en las calles. No es la certeza lo que moviliza a la gente, sino la sospecha de que desde el poder se puede haber tramado esta muerte.
El homenaje al fiscal fue promovido por algunos de sus colegas. Así debe ser. Los fiscales que decidieron dar la cara algunas veces seguramente se habrán equivocado, pero no son sus virtudes o defectos lo que hoy está en juego, sino su voluntad de rendirle honores al hombre cuya muerte es una amenaza letal a uno de los poderes centrales del Estado de Derecho.
Si el "suicidado" hubiera sido un legislador, seguramente, sus colegas parlamentarios habrían encabezado la manifestación. Pero me atrevo a decir que en el país que vivimos la Marcha de Silencio podría haber sido convocada por las redes sociales o los partidos políticos o los medios de comunicación, porque de hecho el deseo de salir a la calle a rendir honores a Nisman, los honores que el Gobierno no fue capaz de rendirle, estaba en el corazón de la gente.
¿Quién convocó a estas multitudes que ganaron las calles en Buenos Aires y en todas las ciudades del país e incluso en el extranjero? El Gobierno. La Presidenta. Ella lo hizo. Lo hizo con su empecinada negativa en darles las condolencias a los familiares del muerto, con sus desbordes verbales, sus insólitas ambigüedades, su manifiesta insensibilidad, su deliberada decisión de decretar la alegría cuando el dolor, la incertidumbre y el miedo nos dominaban a todos.
Transformar a la Casa Rosada en una Unidad Básica y celebrar una suerte de fiesta con tono de bacanal, más que un error fue una torpeza, una exhibición patética de un régimen que se repliega en sí mismo mientras más allá del Patio de las Palmeras, más allá de las murgas y las claques, el sentimiento dominante era el dolor y el miedo. La Señora debería saber que la alegría y la felicidad no se decretan, que esa fantasía de todos los autoritarios de la historia siempre degradó en pesadilla, que la risa forzada inevitablemente se transforma en mueca.
Esas multitudes silenciosas que ocuparon las calles de la Argentina son por definición libres. No fueron arreadas por los punteros de turno y tampoco son masas manipulables. Salieron a la calle, afrontaron las inclemencias de las lluvias o las incomodidades de los apretujones porque así se los dictaban sus conciencias. No hubo un motivo exclusivo, pero si fuera posible sintetizarlo en pocas palabras, podría decirse que salieron para defender las libertades de todos, incluso de los que, también por diversos motivos, se quedaron en sus casas.
Conviene insistir en este concepto: fue una jornada que representa a toda la nación, incluso a los que se opusieron a ella con argumentos pueriles. Más allá de las anécdotas y las inevitables divergencias, la fractura no está planteada entre kirchneristas y antikirchneristas, sino entre el poder dominante y la sociedad. Esta manifestación popular así lo confirma, no porque todos hayan estado de acuerdo con ella, sino porque los valores que la movilizaron son compartidos por todos.
Nunca olvidar que se salió a la calle para impedir el retorno de lo siniestro en un país donde la memoria del terrorismo de Estado aún lastima. Se salió a la calle para revalidar la causa de los derechos humanos como corresponde: con mesura y respeto, y con la convicción de que ellos pertenecen a todos y no son el patrimonio exclusivo de sellos financiados por el poder. Se salió a la calle para reeditar un nuevo Nunca Más porque, como los hechos lo demuestran, las libertades también pueden estar amenazadas en democracias controladas por regímenes que reniegan de ella. Se salió a la calle, porque existe la empecinada sospecha de que el fiscal Nisman no se suicidó, sino que fue asesinado.
El espectáculo de la gente ocupando el espacio público reduce al ridículo y al absurdo las advertencias y bravatas oficialistas acerca de maniobras destituyentes, golpes de Estado duros o blandos. Esos hombres y mujeres que decidieron estar presentes en el lugar preciso y en el momento preciso no lo hicieron para desestabilizar a un gobierno que ya se va ni para transformar a las ciudades en campos de batallas. Tampoco se propusieron tomar el poder o hacerle el juego a un político opositor.
Precisamente el rasgo que en el siglo XXI distingue a la multitud de la masa o del "pueblo" unificado desde el Estado es su pluralismo interno, su rechazo a toda maniobra unificadora. La multitud es por definición diversa, innovadora, libre y, por lo tanto, lúcida. Es, como escribió Paolo Virno enGramática de la multitud, la arquitecta de las libertades civiles, el actor social capaz de realizar la democracia. O, traducida a nuestra bochornosa realidad, la garantía de que la Argentina se merece, por ejemplo, un destino mejor que Venezuela.
Esa multitud en la calle es una advertencia a un gobierno divorciado del Estado de Derecho y enredado en sus propias maniobras y operaciones internas. Es por sobre todas las cosas una luz roja a un poder alienado, a un poder que opera en las sombras, que despliega sus vicios en la oscuridad, la penumbra y que, por definición, está dominado de un sórdido instinto de muerte. Esta multitud en la calle es un testimonio en tiempo presente, pero también una advertencia al futuro, a los políticos que dentro de unos meses asumirán la máxima responsabilidad de gobierno.
Después de tanto dolor y miedo, de tanta incertidumbre y desasosiego, de tantas balandronadas de un poder prepotente e insensible, después de tanta aprensión y vergüenza, esta manifestación pública de los argentinos, este arco iris de pasiones e ideas iluminando el cielo de la patria, es un soplo de aire fresco, una apuesta apasionada a la esperanza, una respuesta a un mundo que nos mira con alarma y recelo, que los argentinos nos merecemos un destino mejor que este presente agobiante, algo sórdido, algo miserable.
Esta marcha de silencio en homenaje a Nisman, en homenaje a sus hijas, pero también en homenaje a todos los que en esta jornada decidimos estar en la calle porque nos fastidia la impunidad, la corrupción, los atropellos del poder, nos honra como ciudadanos y le otorga una vibrante actualidad a aquella frase fundante de nuestra nacionalidad, aquella frase que tantas veces se recitó sin pasión ni convicción, pero que en este presente adquiere una actualidad palpitante y vigorosa: "Al gran pueblo argentino, ¡salud!".
*El autor es docente universitario y miembro del Club Político Argentino.


fuente: DIARIO LA NACION.COM.AR


Nota del Editor de este Blog:

Rogelio  Alaniz es un escritor y talentoso 
periodista del diario 'EL LITORAL' de
la ciudad de Santa Fe.