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miércoles, 23 de julio de 2014

PIDO SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO, por Ana Jerozolimski


PIDO SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO
Ana Jerozolimski
para el semanario hebreo de Uruguay
 
 
Yo también pido solidaridad con el pueblo palestino.
Pido que alguien levante la voz por  los crímenes que se están cometiendo contra los palestinos de la Franja de Gaza.
 
 Esto no puede seguir así.
 
Pido que alguien proteste contra el uso de sus civiles como escudos humanos por parte de Hamas, la organización terrorista que los gobierna.
 
Pido que los líderes de Hamas y otros grupos terroristas palestinos, escondidos en el sótano del hospital Shifa en Gaza-sabiendo que los israelíes no se apresuran a atacar un blanco de ese tipo- salgan a dar la cara y también explicaciones.
 
Que digan por qué trajeron la ruina a la Franja de Gaza.
 
Que expliquen para qué quieren 10.000 misiles, 6.000 de ellos en manos de Hamas y el resto del Jihad Islámico mayormente. Para qué disparan desde marzo del 2001 cohetes de diferente alcance hacia Israel, sabiendo que en algún momento Israel tendrá que responder. Para qué lanzaron 510 cohetes en el 2001, para qué lanzaron otros 610 en el 2002, 848 en el 2003 , 1528 cohetes en el 2004 y 488 en el 2005.
 
Pido solidaridad con los palestinos. Que alguien explique por qué lanzaron hacia Israel , que desde setiembre del 2005 se retiró completamente de Gaza, 1123 misiles en el 2006, más del doble, 2427 en el 2007, el año que Hamas tomó el poder de Gaza. Por qué lanzaron 3278 en el 2008, por qué inclusive en el 2009, cuando supuestamente había tregua, luego del operativo “Plomo Fundido”, fueron disparados hacia Israel  774 misiles, o sea un promedio de más de dos por día.Y otros  231 en el 2010, 627 en el 2011, 2248 en el 2012—y hasta por qué 41 en el 2013. Que alguien explique para qué lanzaron 450 misiles hacia Israel desde el 1º de enero del 2014 hasta que agotaron nuevamente la paciencia de Israel y le empujaron a contestar con el operativo “Margen Protector”, durante el cual han sido lanzados ya más de 2000.
 
Pido que los que realmente se solidarizan con el pueblo palestino, expliquen por qué los terroristas dedican tantos recursos , tiempo y esfuerzo, a atacar a Israel que ni siquiera ocupa Gaza, en lugar de convertir a la franja en Singapur, como ya había prometido años atrás Yasser Arafat.
 
Que alguien exija a Hamas, gobierno de Gaza desde junio del 2007, que explique por qué las 600 -800 toneladas de cemento y hierro que requiere un túnel subterráneo-y hay centenares- no fueron destinadas a construir escuelas y hospitales. Y ni que hablar del dinero que eso cuesta.
 
Por qué Israel ha dedicado sumas millonarias a proteger a su ciudadanía con sistemas de alarmas, piezas blindadas y refugios, y los palestinos deben vivir bajo un gobierno que gasta todo en terrorismo y no en desarrollo. Por qué los israelíes pudieron destinar 1.100 millones de dólares desde el 2006 para proteger a la ciudadanía de la zona de Eshkol, no más de 14.000 habitantes que viven cerca de la frontera con Gaza, y el gobierno de Hamas invierte sólo en el terror.
 
Pido solidaridad con las víctimas palestinas. No se debe permitir que sus escuelas y mezquitas sean usadas como bases de lanzaderas de cohetes y almacenes de misiles y armas.
A los solidarios que lamentaron tantas muertes en Sayaíe, en Gaza, pido que hagan algo para esta zona de la ciudad no siga funcionando como bastión de Hamas y de rivalidad con el Jihad Islámico, teniendo ambas a la población civil de rehén.
 
Pido que alguien levante la voz también ante el daño mental y emocional que se causa a la población palestina cuando está expuesta a escuchar la retórica de odio de sus líderes, cuando oye al jefe de Hamas en Gaza Ismail Haniyeh diciendo que “nosotros nos apegamos a la muerte, como nuestros enemigos se apegan a la vida”.
Porque habla de la muerte de otros, no la suya, ya que bien escondido está..Y además..¿por qué muerte? ¿Por qué no transmitir a su pueblo que se puede vivir, y bien, que hay mucho sentido en la vida y que Gaza puede hasta beneficiarse de la vecindad con Israel?
 
Pido solidaridad con el pueblo palestino.
 

Que alguien lo salve ya de una vez ! ! !

Fuente: Montevideo.com.uy
reproducido por: http://porisrael.org/2014/07/22/pido-
solidaridad-con-el-pueblo-palestino/

lunes, 30 de diciembre de 2013

ANA JEROZOLIMSKI : EN DIRECTO, DESDE UN HOSPITAL ISRAELÍ



por Ana Jerozolimski
para el Semanario Hebreo de Uruguay
Estas líneas las escribo desde el hospital Hadassah Ein Kerem de Jerusalem, donde mi madre tuvo que ser internada el jueves último para una operación de apuro, que afortunadamente salió bien.
Lo comento no por compartir algo personal  con los lectores todos, sino porque todo aquel que ingresa a un hospital de Israel a recibir tratamiento, se sumerge en una situación que probablemente resulte difícil de creer a quien no la ve con sus propios ojos…o mejor dicho a quien cree que Israel se parece más a los titulares de la prensa que a su propia verdad.
La convivencia entre judíos y árabes en Hadassah y en el resto de los hospitales de Israel, debe sin duda ser uno de los principales motivos de orgullo del país.
Ciudadanos israelíes  de todas las procedencias, judíos, árabes musulmanes y árabes cristianos, palestinos llegados de los territorios bajo control de la Autoridad Palestina , religiosos y laicos, nativos de esta tierra y oriundos de los más variados confines del mundo, comparten una realidad que podría sin duda dar tema a varias películas de Hollywood.
Pacientes judíos y árabes son atendidos por igual, de acuerdo a las necesidades de sus respectivas dolencias, no de sus rasgos, su color ni su identidad nacional o religiosa. Médicos judíos y árabes cumplen sin distinción con el juramento hipocrático, sin que importe quiénes son sus pacientes ni de dónde llegaron.

Claro que así debe ser siempre, así actúan los médicos dignos de su profesión, en el mundo todo. Pero cuando de por medio hay un conflicto nada sencillo como el que envuelve a esta tierra, tantas desconfianzas y dolores, esta normalidad israelí no es lo obvio..para nada.


A mamá la recibió ante todo el Dr.Ayman ,árabe,  que se presentó así, con su nombre de pila, como cirujano de urgencia. Enfermeras judías esperaban sus indicaciones. En el área central de la parte administrativa, donde todas las computadoras guardan los registros de los pacientes , un joven médico con la “kipá” de judío religioso , leía algo en el ordenador. Arabe y hebreo se mezclaba en el aire con total normalidad. Luego llegó el Dr.Abu Ghazala, otro médico árabe de amplia sonrisa y expresión agradable, que inspiró plena confianza al explicar por qué había que operar.

En la sala de operaciones estaría luego el otro Dr.Abu Ghazala, su hermano, más alto y más serio,pero no menos amable,  no menos claro y firme en sus comentarios. “Es de lo mejor, eso está muy claro, ya lo he visto muchas veces en acción”, comentó una enfermera con el cabello cubierto como es propio de las judías religiosas.

Familiares de pacientes internados se cruzan en los corredores.Cada uno en su espacio de la sala de urgencia.  Los árabes cuyas mujeres van generalmente cubiertas , aunque no en el rostro , con su vestimenta típica notoriamente reconocible. Los judíos religiosos de atuendo negro  o vestimenta común pero con la cabeza cubierta con el solideo…los seculares, todos, preocupados cada uno por su ser querido al que tuvieron que llevar a ver un médico , sin que a nadie le parezca extraño que en la cama de al lado esté “el otro”, ese que en las noticias es visto o presentado automáticamente como el enemigo, como “la otra parte”, pero que dentro de un hospital israelí es simplemente, uno más.

El camillero , que por su tez oscura  y luego por su acento comprendemos es una familia oriunda de Etiopía, traslada a mamá al quirófano.Allí la espera , entre otros, el Dr.Abu Ghazala..y Ricardo-no recordamos su apellido- un anestesista de Costa Rica, que alivia los nervios de mamá hablándole en español y prometiendo cuidarla. Luego de la exitosa operación, dos horas más tarde, en la recuperación, médicos y enfermeros árabes y judíos, junto con algunos extranjeros llegados por unos años a una especialización en Hadassah, comparten responsabilidades y funciones.

Y lo bueno…es que a nadie le llama la atención.

También para nosotros es lo más normal.Con la deformación profesional de ver en cada vivencia diaria el potencial de una nota, es que  podemos destacarlo , siendo conscientes de que lo que dentro de israel es más que normal, afuera casi no se conoce.


Recordamos que en el 2004, cuando el hospital Hadassah fue candidato al Premio Nobel de la Paz (que no ganó), entrevistamos al  Profesor Avi Rivkind, Jefe de Medicina de Emergencia, cuyo rostro había entrado como figura muy conocida a todo hogar en Israel, a raíz del protagonismo que obtuvo por los numerosos atentados de la segunda intifada.Demasiado a menudo Rivkind aparecía en la pantalla, en la cobertura de la terrible dinámica de los atentados suicidas, de aquellos días en los que en Israel uno se levantaba preguntándose “¿Dónde será hoy la explosión?”..Salvó vidas en situaciones increíbles..y a muchas otras que pasaron por sus manos, ya nada las pudo salvar.

“¿Cree usted que Hadassah merece el Premio Nobel de la Paz?”, preguntamos en aquel momento al Profesor Rivkind, sabiendo que el motivo por el cual se lo había postulado, era precisamente esa atención tan clara e igualitaria a judíos y árabes, a pesar del cruento conflicto. “No sé si Premio Nobel de la Paz”, respondió Rivkind, explicando que “los médicos hacemos lo que es nuestro deber moral”.Y agregó: “Es cierto que hay aquí situaciones increíbles….que pueden estar internados heridos de un atentado terrorista y en la pieza de al lado, el terrorista mismo”.Rivkind se detuvo por un momento, suspiró y dijo: “No sé si Nobel de la Paz..pero si inventan un Nobel de locos…ese sí que lo ganamos”.

Entre un párrafo y otro, mientras mamá dormita y descansa un poco, recibo en mi celular las actualizaciones de las últimas noticias. “Una carga explosiva estalló en el ómnibus 240 de la línea Dan, en la ciudad de Bat Yam, al sur de Tel Aviv”, dice la primera frase que llega a las 15.30 aproximadamente. Un pasajero divisó un bolso  junto a la puerta trasera , se acercó y vio cables.Alertó al conductor, que preguntó a viva voz si ese bolso pertenece a alguien. No era de nadie. Ni corto ni perezoso, detuvo el ómnibus y sacó a todos los pasajeros a la calle. Acto seguido, llamó a la policía. Un experto de la unidad de explosivos llegó rápidamente al lugar. Cuando el descebador intentó desarmar la carga explosiva, estalló parte de la misma y lo hirió levemente.

Cinco minutos antes habían bajado  los últimos pasajeros.
En la “·pequeña” bomba había cinco kilos de explosivos, que de estallar en condiciones “normales”, podría haber matado a varias personas.

“Yo no soy un héroe”, dijo el chofer.”Hice lo que cualquiera habría hecho en la realidad de Israel”….

Y volvemos a hablar pues, de locura…y normalidad.


Fuente; http://www.uypress.net/uc_47392_1.html